Campanitas, botijos y xiulets de todos los colores repartidos por casa que, cada año comprábamos en un alegre mercadillo en plena plaza. Exvotos amalgamados en las puertas del Monasterio que siempre me inquietaban al entrar. Una misa especial una fría y lluviosa noche de invierno donde yo sentí por primera vez que aquel lugar tenía un magnetismo especial… Son algunos de mis primeros recuerdos de la Santa Faz de Alicante.

La idiosincrasia alicantina se compone de elementos muy diversos, que nos caracterizan como ciudad abierta al Mediterráneo, pero, sin duda, lo que nos une a todos los alicantinos es la romería de la Santa Faz que se inicia desde la Concatedral de San Nicolás hasta el Monasterio.

Y hoy precisamente, 17 de abril de 2026, estamos de celebración porque el pleno del Consell ha aprobado el decreto por el que se declara la Romería de la Santa Faz de Alicante, conocida como “La Peregrina” como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de bien inmaterial.

Todo empezó en 1489. Una sequía extrema azotaba la ciudad, por lo que, como medida desesperada, se decidió sacar en rogativa la reliquia de la Santa Faz en la margen derecha del Barranquet de Lloixa, lugar donde actualmente se encuentra ubicado el Camarín. De pronto, según cuentan las crónicas, delante de cientos de testigos, se produjo el Milagro de la Lágrima. En el lienzo con la imagen de Cristo, cuentan que apareció una lágrima y un poco después comenzó a llover. El suceso marcó el inicio de una tradición que se celebra cada año desde entonces.

Se le atribuyen otros milagros, incluyendo la intercesión durante epidemias, como la peste en 1648, cuando se llevó de nuevo en rogativa.

La Santa Faz de Alicante es uno de los tres lienzos con la imagen del rostro de Cristo, reconocidos por la iglesia junto a los de Roma y Jaén y se custodia en el Monasterio del mismo nombre.

El Consell ha destacado que el valor cultural de la Santa Faz queda plenamente acreditado «por la antigüedad y permanencia de la tradición, por su capacidad de adaptación sin pérdida del núcleo de significados y por su condición de rito identitario que articula memoria colectiva y pertenencia alicantina».

La Generalitat también ha señalado que se trata de “una celebración única y singular por su dimensión histórica, devocional, festiva e identitaria”. Su poder de convocatoria ha movilizado este año a más de 330.000 personas. De hecho, es la más multitudinaria de España después de la del Rocío.

La gestión de esta nueva condición cultural como BIC se llevará a cabo entre el Ayuntamiento de Alicante y el Obispado de Orihuela-Alicante. Ambos decidirán sobre aspectos materiales e inmateriales, así como todo lo concerniente al desarrollo de la romería.

La protección como BIC se sustentará en tres aspectos principales:

1.- IVESTIGACIÓN: A través de la realización de trabajos de identificación, descripción, investigación, estudio y documentación con criterios científicos

2.- TESTIMONIOS: Por medio de la incorporación de testimonios que garanticen su protección y preservación.

3.- TUTELA: Con el compromiso de velar por el normal desarrollo y pervivencia de esta manifestación cultural, así como tutelar la conservación de sus valores tradicionales y su transmisión a las generaciones futuras.

Así que desde hoy nuestra “Peregrina” estará más cuidada y protegida y cada jueves de Santa Faz, todos juntos podremos seguir gritando : ¡Faz divina,Misericordia1

Imágen Ayuntamiento de Alicante

Por Macarena Llopis

Escritora de Relatos y Artículos relacionados con el Turismo. Ganadora de algunos premios de microrrelato en castellano y francés.Diplomada en Turismo con gran experiencia en el sector. Guía Oficial de Turismo de la Comunidad Valenciana.

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