No sé muy bien cómo se irá resolviendo esta situación que vivimos, pero sí sé lo que voy a hacer en cuanto recuperemos la libertad de desplazamiento con mayor normalidad que la que acabamos de comenzar a tener. Lógicamente, el visitar a los seres queridos ocupa el primer punto del día, pero mi segundo punto me dirige dónde cada día mi mente me lleva; ese lugar que, cuando visitas, te hace sonreír, relajarte y sentir que estás en el paraíso. Ese rinconcito del mundo que «te acoge y mima» y por eso necesitas resguardarte en él. Tengo la suerte de tenerlo cerquita, y es que ese recoveco, lo hallo en diferentes puntos de la provincia de Alicante.

Lo encuentro frente al mar Mediterráneo, escuchando la melodía de sus olas, que varía con la estación del año, la climatología y el momento del día en el que lo visito.

Lo encuentro ascendiendo por el Peñón de Ifach y al terminar el recorrido, sentir que estoy en la cima del mundo.

Lo encuentro a medianoche, disfrutando de los fuegos artificiales en la playa del Postiguet pisando su arena fresquita.

Lo encuentro degustando un arroz a banda maridado con uno de los vinos DOP Alicante.

Lo encuentro en una casa rural de Jijona, leyendo un libro rodeada de sus montañas, respirando el aroma que desprenden sus almendros y olivos.

Lo encuentro mirando al horizonte desde el castillo de Santa Bárbara, mientras la suave brisa me produce tranquilidad y bienestar.

Lo encuentro «escondida» en el observatorio de aves de las Salinas de Santa Pola, atisbando el comportamiento de zampullines, garzas y flamencos.

Lo encuentro alojándome en un hotel rural de la Marina Alta, desayunando rodeada de naturaleza y saboreando productos típicos de la zona. 

Lo encuentro visitando la Casa Museo de Miguel Hernández en Orihuela y leyendo sus poemas.

Lo encuentro visitando las pinturas rupestres de La Sarga de Alcoy, adentrándome en las Fiestas del Medievo de Villena, recorriendo el rastro de antigüedades de La Nucía, escuchando a los vecinos de Quatretondeta contar sus tradiciones…

Lo encuentro, aquí y ahora, rememorando tantos buenos momentos vividos con familia y amigos, sabiendo que aún he disfrutado más, y esperando con anhelo los que me quedan por vivir.

Os invito a que compartáis en el Facebook de la AAPET, vuestra experiencia en ese lugar de nuestra región que visitáis porque es vuestro rincón preferido, al que vais para relajar mente y cuerpo. Ilustradnos con imágenes. Aprovechad esta ocasión, para conectar y sentir que estáis allí, y transmitidlo para que los demás podamos disfrutarlo con vosotros.

© del artículo y de las imágenes: Montse Jiménez Crespo