Se nos marcha abril, se va un mes donde en lo deportivo hace años, fue exitoso, especialmente en balonmano y fútbol (en mí próxima colaboración hablaré de ello), pero en esta ocasión me voy a adentrar en el Calpisa B.M., ese equipo alicantino de la década de los setenta, donde dejó una huella imborrable en el balonmano español, hoy en día, es fácil comprobar como equipos españoles y la propia selección española se proclaman campeones de Europa e incluso campeones del Mundo, por parte de la selección, pero lo del Calpisa, tiene 40 años de historia. Fue el primer equipo español en conquistar este trofeo de campeón, es la mayor gesta lograda por un equipo deportivo de la provincia de Alicante, el mítico conjunto alicantino, conquistó el título continental nada y nada menos que ante el VFL Gummersbach alemán, campeón de las dos ediciones anteriores, en una eliminatoria que no cabe duda, todavía perdura en la memoria colectiva del deporte de la ciudad.

Recuerdo, mis retransmisiones desde el pabellón de deportes, hoy, Pitiu Rochel, dando a conocer los pormenores de los partidos que allí disputaba el Calpisa. El cuadro alicantino en el partido de ida disputado en la capital de la Costa Blanca, logró imponerse al alemán por 20 – 15, cinco goles de ventaja para vuelta, que no parecían suficientes, pero los hombres de Pitiu Rochel, entonces entrenador del equipo, realizó la machada de perder sólo por 18 – 16, en cancha teutona, lo que le valió para alcanzar el primer título europeo de su historia y el único para la provincia, era un 20 de abril de 1980. La plantilla de aquel Calpisa C.B. estaba compuesta, además del alicantino Pitiu Rochel, como entrenador, por : Juan Pedro de Miguel y Víctor García Borrás, porteros; Javier Cabanas, extremo derecha; Goyo López, central; Jesús Albizu, lateral izquierdo; José Luis Soriano “Poli”, pivote; Miguel Angel Cascallana, extremo izquierdo; Nacho Novoa, lateral derecho; Juan Francisco Muños Melo, lateral; Miguel Castaño, extremo izquierda; Eugenio González Mazorra, extremo; Mario Hernández, extremo izquierda; Santos Labaca, central; Paco Morán, lateral izquierdo; José Luis Egea, pivote; José Manuel Tauré, Pivote y Jorge Aráez Cañavate, extremo derecha.

El partido, por la importancia que tenía en juego un título europeo, no fue ofrecido por TVE, ni por ninguna emisora de radio, pero sí la televisión alemana y las emisoras de radio, dieron el partido en directo. En Alicante, nos enteramos gracias a Andrés Muñoz Gimeno, que viajó como directivo del equipo a tierras alemanas. Andrés, en una colaboración publicada por el Diario Información el día 20 de abril de 2005, cuando el Calpisa cumplía 25 años de aquella consecución, decía lo siguiente: “Recuerdo, que finalizado el partido, corrí a uno de los teléfonos públicos próximos para llamar al entonces periodista de la COPE y hoy Presidente de la Asociación de la Prensa Deportiva, RAFA RODRÍGUEZ, a quién dí la noticia recién producida y quien lo transmitió al campo del Hércules donde se dijo por megafonía, con la ovación de todos los espectadores que asistían al partido del equipo alicantino”. Efectivamente, por aquel entonces yo estaba encargado también de la megafonía del Estadio José Rico Pérez, al dar la noticia y observar la respuesta de los herculanos y alicantinos, se me saltaron las lágrimas de emoción, ¡¡cómo se quería también el balonmano en la ciudad!! Es obligado, recordar ahora, transcurridos cuarenta años, aquella gesta y aquel equipo, que paseó el nombre de Alicante por España y Europa. Aún hoy, muchos años después de su desaparición. Figura entre los clubes con más títulos en la liga y copa españolas.

Un proyecto que nació a principios de los años 70, cuando el Obras del Puerto, fundado en 1952 y que ya por aquel entonces militaba en División de Honor, bajo el patrocinio de una empresa alicantina, llevó a construir el mejor equipo de balonmano que ha conocido la provincia de alicante y que acabó proclamándose ¡¡CAMPEÓN DE EUROPA !!.

Aquel equipo, innovador, distinto e irrepetible, fue sin lugar a dudas la avanzadilla para nuestro balonmano nacional, llegaron al principio Miquel Roca, como entrenador y “Pitu” Perramón, en la portería, lo mejor de lo mejor en el balonmano de entonces. Hay que recordar que tras la inyección económica por parte de la empresa patrocinadora, Alicante disfrutó de cinco temporadas de éxitos y títulos, y tuvo todo un récord, ya que hasta tres campañas consecutivas estuvo sin perder un solo encuentro, logrando de forma consecutiva hasta cuatro títulos de liga, frente a las potencias de entonces en este deporte, como eran Atlético de Madrid y Fútbol Club Barcelona, a esos ligueros se le unieron tres de Copa y grandes partidos de Copa de Europa. La época dorada del Calpisa, se cerró a lo grande, como ha quedado constancia, dando a la ciudad el único título internacional del deporte alicantino en 1980. Aquellas vivencias del balonmano alicantino resultan imborrables para todos los que las presenciamos, compartimos y podemos disfrutar todavía. Para mí, he de confesar que son especiales ya que el balonmano y mi profesión de alguna manera han ido estrechamente ligadas.