Un fin de semana anterior a la festividad de San José, se realizan en su honor, las Fiestas del Medievo de Villena, declaradas de Interés Turístico Provincial por la Generalitat Valenciana en 2014. Su organización es producto del cariño y empeño que los vecinos del Barrio del Rabal tienen por promocionar la belleza, valor e idiosincrasia del centro histórico de la ciudad. Por ello, una de sus peculiaridades es que, son estos los que decoran las calles y algunas de sus casas y se engalanan con atuendos y objetos variopintos de la época. Por segundo año consecutivo he podido disfrutar de este evento junto a mi familia y buenos amigos.

A lo largo de sus 17 años de historia, estas fiestas han ido demostrando su importancia y ampliando el número de puestos (que en esta edición han sido más de 160) de orfebrería, complementos, cerámica, gastronomía, entre otros; sus tradicionales tascas y teterías; así como su oferta de actividades: tiro con arco, talleres de pintura mural, atracciones medievales para niños, visitas al campanario de Santa María, degustaciones, talleres, exposición de gigantes y cabezudos, la Lechuguina (divertida batalla de lechugas), espectáculos de fuego y magia, representaciones teatrales, pasacalles, conciertos en la explanada del castillo, la procesión de las antorchas, fuegos artificiales, etc. Además se pueden adquirir las tradicionales tortas fritas de San José, que son elaboradas en la ermita y vendidas en un puesto que está en su puerta. La recaudación va destinada a la Asociación Ermita de San José fundada en 1998 para poner solución al mal estado del barrio del Rabal, conseguir medios e intentar recuperar su patrimonio material e inmaterial, así como restaurar su ermita. Toda la programación e información gráfica de las fiestas se puede obtener en su página web: http://fiestasdelmedievo.com/

Para complementar la oferta cultural, dos de sus principales recursos, el Castillo de la Atalaya y el Museo arqueológico José María Soler ofertan actividades, precios y horarios especiales para esta celebración, como se puede comprobar en el siguiente enlace de la web oficial de la Concejalía de Turismo: http://www.turismovillena.com/noticia.asp?idnoticia=161346

Además, en la calle Baja, número 17, podemos visitar un interesante y peculiar lugar: la bodega “El Caracol”. Con más de dos siglos, es la única conservada de las diez que existieron en esta calle. Abre sus puertas durante estos días para poder apreciar su valor histórico, así como conocer la historia de la elaboración artesanal del vino villenense y degustarlo. Su decoración, personajes y ambiente logran transportarte al Medievo.

Teniendo en cuenta todo esto, no es de extrañar que en 2018, este festejo haya obtenido el premio a la mejor actividad cultural festiva, del programa “Ser Viajeros Comunitat Valenciana”.

Villena ya sorprende nada más pasar por la A-31 y ver su imponente Castillo de la Atalaya. Logra cautivar al turista tras conocer su historia, su Tesoro de la Edad del Bronce, sus rutas como la de los relojes de sol y la de Villena modernista, sus fiestas, su entorno natural, sus monumentos religiosos, sus museos, su emblemático “Orejón” (cabeza tallada en madera que formaba parte del mecanismo de la desaparecida Torre del reloj), su Galería Estudio Isidro Gosálbez y sus casas-cueva Tuareg (perteneciente a su Asociación de Moros y Cristianos), decorada con antiguos telares, escudos, cuadros, y otros elementos del mundo árabe. De hecho se puede visitar, e incluso tomar té y dátiles en ella o disfrutar de un espectáculo de danza del vientre. Otro elemento atractivo a destacar es su gastronomía y bodegas, gracias a las cuales Villena recibió en 2016 la Mención Especial como Mejor Destino Enoturístico de España en los III Premios de Enoturismo de las Rutas del Vino de nuestro país.

La capital del Alto Vinalopó, es sin duda un destino interesante, no solo por lo que ofrece al viajero sino por como lo ofrece, dado que la gestión turística funciona y doy fe de que sus ciudadanos dan una cálida acogida al turista y son excelentes promotores de su tierra, allá por donde van.

 

Plano de las Fiestas del Medievo

Panorámica de la Calle Teniente Hernández Menor

Gigantes y Cabezudos en la puerta de la Ermita de San José

Gigantes y Cabezudos en la Ermita de San José

Castillo de la Atalaya

Panorámica desde las faldas del castillo