Como cada miércoles primero de mes, acabamos de celebrar en uno de los confortables saloncitos del Hotel Porta Maris del Puerto de Alicante, nuestro habitual encuentro que la Asociación Alicantina de Periodistas y Escritores de Turismo AAPET organiza  con los correspondientes invitados del día.

Como es habitual, se trata de pulsar aquellos asuntos de interés social que tengan relación; el tema tratado en esta reunión: PLAYAS ACCESIBLES DE ALICANTE Y PROVINCIA.

El tema es de gran interés social y turístico. Se trata de dilucidar el interrogante: ¿Son accesibles nuestras playas?

Han sido nuestros invitados para la ocasión:

Antonio Ruescas, en representación de COCEMFE (Confederación Española de Personas con discapacidad física y orgánica) y usuario.

Antonio Zamora, coordinador de salvamento y socorrismo del área de accesibilidad del Ayuntamiento de Benidorm.

Antonio Mérida y Mª Antonia Alcaráz, usuarios;

Mª José García, técnica especialista y Psicóloga de APSA.

Un extraordinario cuadro de invitados, conocedores en profundidad del tema, algunos por su propia condición física de usuarios con quienes tuvimos la ocasión de compartir conocimientos y experiencias.

Por parte de la AAPET concurrimos: Cristina Arroyo, Presidenta de la AAPET, Rafa Rodríguez, Vicepresidente y Damián Uclés, Tesorero.

En la tertulia, salieron a la luz aspectos tales como: Qué se entiende por accesibilidad. Qué normativa la recoge. A quienes incumbe aplicar soluciones técnicas. A quienes beneficia, etc.

Pero antes de abordar algunas conclusiones de la reunión, me resulta obligado agradecer al director del Hotel Porta Maris, viejo amigo, por su extraordinaria acogida y atenciones; así mismo, agradecer también a nuestros invitados su asistencia. La tertulia resultó amena, interesante y breve a pesar de las prácticamente dos horas de duración.

Gracias a la experiencia de nuestros invitados, expertos unos y  “usuarios” otros de aquellas playas, cuyas condiciones de accesibilidad así se lo permitan, nos han puesto sobre las mesa los verdaderos problemas técnicos para lograr la accesibilidad en las playas y las verdaderas dificultades de los usuarios que pueden encontrar el obstáculo, por un lado, en cualquier punto del itinerario: En la vivienda, aceras, paradas del transporte público y camino hasta la primera línea de playa; y una vez en la arena, equipamientos como tarimas, aparcamientos, vestuarios, cabinas de aseo y duchas, zonas de sombra y descanso, etc.

Hemos visto que el concepto de accesibilidad es muy amplio y afecta tanto a la primera interpretación de movilidad física, que requiere el uso de sillas manuales o autónomas, como la que respecta la visión apuntada por Mª José García de APSA, sobre las limitaciones cognitivas que prácticamente se ignoran, sin que existan los imprescindibles pictogramas informativos para que nuestras playas sean adecuadas a esta limitación de accesibilidad cognitiva o similar.

Algunos Ayuntamientos disponen de Departamentos de Movilidad propios y eso se nota en la dotación de adecuadas instalaciones de accesibilidad. Tras un primer análisis de la situación, descubrimos que el  paradigma de municipio con el mejor equipamiento es Benidorm; no solo por las extraordinarias condiciones de accesibilidad de sus playas sino por el cuidado mantenimiento. La preocupación y motivación de su técnico Antonio Zamora, nos ha convencido de que el epítome de playas accesibles es Benidorm.

No podemos decir lo mismo de la gran mayoría de Ayuntamientos. Alicante no resiste la mínima prueba, con instalaciones deficientes y faltas de mantenimiento. Aunque existe la esperanza de que un nuevo Departamento de Movilidad o similar hará que cambien las tornas. Aunque existen dudas fundadas por la ausencia en esta tertulia de algún representante municipal.

Nos ha sido muy útil la experiencia de Antonio Mérida y Mª Antonia Alcaraz, en su condición de usuarios de la movilidad; y aconsejan a los responsables primero, empezar por diseñar y concentrar esfuerzos en un punto accesible para ir extendiéndolo con nuevos recursos, y segundo, aplicar políticas de mantenimiento; y defienden el criterio de “turismo inclusivo”, amparado por la OMT, la ONU y la Ley Española 1/2013, de 29 de noviembre.

El TRAM de Alicante ha hecho un esfuerzo importante para que sus vehículos e instalaciones hagan accesibles los itinerarios.

Y termino con una reflexión: No solo el colectivo de personas con necesidad de ayuda a la movilidad son comedidos y realistas a la hora de exigir instalaciones accesibles sino que deduzco que suelen destacar por su derroche de agradecimiento, aunque sea poco lo que consigan.

Damián Uclés. Alicante mayo 2019