Hace unos días tuve el honor de recibir una botella de la nueva añada del vino «M de Alejandría» y hemos dejado esta gran ocasión para degustarlo hoy, sábado.

De las 2900 botellas de este año, he recibido la número 639. Este vino está elaborado enteramente con la variedad de uva autóctona Moscatel de Alejandría.

Lo curioso, y lo que hace especial este vino, es que las uvas han sido congeladas previamente para elaborarlo. Las viñas se encuentran en la finca familiar «La Alberca», en Teulada-Moraira.

Al tratarse de un vino dulce, hemos esperado a los postres. En nuestro caso lo hemos catado con unas magdalenas de zanahoria, pero cualquier dulce le va bien. Como sugiere su creadora Cristina Rodríguez Vicente «es ideal para maridar con postres, queso, chocolate, turrón o fruta».

Desde luego el resultado es estupendo. Un vino dulce suave, aromático, muy agradable en boca, fino, para degustar fresquito, y del gusto de cualquier paladar.

La presentación, todo un acierto: una botella transparente con etiqueta blanca y tapón de cristal.

M de Alejandría es un lujo, un placer a los sentidos.

Enhorabuena a Cristina y a su gente por la creación de este «vino de hielo».

Autora: Cristina Arroyo Martínez