Al tiempo que un grupo de interesados en debatir  el impacto turístico de “Alicante Puerto de Salida de la Volvo Ocean Race”  nos reuníamos el pasado día 8 de noviembre, como todos los primeros miércoles de mes en el Hotel Meliá de Alicante  convocados por la AAPET, millones de aficionados a la vela en todo el mundo  pondrían  sus ojos e instrumentos de búsqueda en la potencial geolocalización de los veleros  de la edición 2017-18 de la Volvo Ocean Race que el pasado 22 salieron de Alicante y que a estas alturas navegarían compitiendo  en alguna coordenada del  Océano con la mejor tecnología y  experiencia  para arañar el  más ligero soplo de viento que les permita tomar la iniciativa.

Y mientras me dirijo a esta cita de la XVII Tertulia de los Cafés AAPET & Meliá, al pasar frente a las instalaciones del  Race Village de la VOLVO  del Puerto de Alicante  me pregunto  ¿Y ahora qué?

Este y otros asuntos son los que me traen a este encuentro. Para averiguarlo estan nuestros invitados de hoy:

Raquel Huete, Directora de l´Agència Valenciana del Turisme. Eduardo Dolón, Diputado de Turismo, que a pesar del viento en contra por problemas de agenda ha hecho un hueco para acudir;  y Raquel Hernández  volcada en la promoción de este evento y otros  como técnico  del  Ayuntamiento de Alicante.

Por otro lado nosotros: Miembros de la Asociación Provincial de Periodistas y Escritores de Turismo (AAPET): Cristina Arroyo, Presidenta de la Asociación, Carolina Sellés, Periodista, Rafa Rodríguez, Periodista y quien escribe, Damián Uclés.

Y como no podrían faltar, por la parte que les toca: Idoia Elosúa, Directora Comercial del Meliá de Alicante, uno de los mejores  alojamientos  para repostar y vivir la experiencia, y  finalmente Nacho Gómez, Jefe de Prensa de VOLVO interesado en valorar el retorno económico de esta valiente apuesta de su entidad.

Como decía anteriormente, trataremos de : Valorar  la repercusión turística para nuestra ciudad del  evento “Alicante puerto de salida de la Volvo Ocean Race”.

Finalizado un ordenado turno de palabra de cada uno nos ha permitido poner sobre la mesa nuestras muy diversas observaciones y puntos de vista que podría resumir en  conclusiones muy compartidas:

La primera,  que Alicante es un escenario adecuado para el Ocean Race Village, por su climatología y ubicación privilegiadas y sobre todo por sus instalaciones e iniciativas gracias las instituciones públicas y privadas  que las han hecho posible  y cuyo resultado ha generado una creciente respuesta del público, obligando a poner en muchas ocasiones el cartel de «no hay entradas».

En segundo lugar, la necesidad de extender y desestacionalizar  las actividades complementarias de este evento turístico para su consolidación entre salida y salida de manera continuada y permanente.

Personalmente considero que la ubicación y las iniciativas adoptadas hasta ahora han sido las adecuadas y que conviene profundizar más aun sobre ellas.

Pero antes, permítanme que les confiese una percepción emocional que he percibido con referencia al momento de despedir a la flota:  “Fueron unos minutos  de infarto con la mente puesta en la aventura de nueve meses por delante llenos de desafíos, experiencias, tormentas, emociones, resistencia y habilidad de un  viaje épico alrededor del mundo que acababa de empezar. 

Volvamos a lo nuestro. Me ha satisfecho particularmente el interés de nuestros interlocutores por el tema: Raquel Huete, persona siempre muy implicada  en sus  responsabilidades, ha mostrado estar muy encima del asunto para involucrar a los sectores públicos y privados en su gestión, resaltando en repetidas ocasiones los valores de transparencia, solidaridad y sostenibilidad.

Eduardo Dolón interesado en el proyecto y con la confianza en que la gran calidad de las instalaciones náuticas de la Comunidad Valenciana son el soporte necesario para potenciar el desarrollo del sector.

He salido de la reunión tan motivado que deseo modestamente sugerir una  iniciativa: Se trata de ofrecer a los colegios “un día de clase en el museo e instalaciones de la Race Village” donde las materias se basen en las nuevas tecnologías aplicadas a revivir un momento de la vuelta (náutica, navegación, geografía, internet y comunicaciones, etc.). Algo similar al  evento que se implantó en FGV:   “Un día de clase a bordo del tren, combinado con una aula de la naturaleza instalada a tal fin en la estación de San Juan Marco”, gestionada por el Instituto de Ecología Litoral.

Los escolares abonaban su billete del tren y otros gastos, y FGV y el IEL facilitaban el contenido y  desarrollo didáctico por voluntarios de ambas entidades. La gran pantalla y Facebook a que ha hecho referencia Carolina Sellés me han recordado aquella idea que para FGV, tuvo éxito ocupando las horas valle a lo largo de varios cursos escolares.

Por Damián Uclés Fernández

Jubilado, escritor y viajero

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