RAFAEL RODRÍGUEZ DE GEA

El Ateneo Científico, Literario, Artístico y Cultural de Alicante, ha cumplido 180 años de vida. Su fundación, data del año 1839, pero a tenor de las circunstancias su periodo de vigencia se alargó hasta este mes de septiembre de 2020.

Ganador del premio nacional de Poesía junto a Maribel Berna, presidenta del Ateneo

A lo largo de este periodo de tiempo, tuvo luces y sombras, además, no podemos abarcar todos los pormenores, ya que para eso necesitaríamos escribir, como mínimo un volumen de muchísimas páginas, ya que en cada una de las tomas de posesión de los distintos presidentes, se designaban una nueva junta directiva, así como responsables de las distintas áreas de las que se componían las secciones del Ateneo y se invitaban a los distintos actos que se celebraban a los más sobresalientes de la época. Daremos saltos de una toma a otra, y profundizaremos, en lo más esencial, bajo nuestro punto de vista.

Autoridades y miembros del Ateneo en la inauguración de la exposición sobre el 180 aniversario


Pero vamos con una pequeña historia y vicisitudes por las que a lo largo de este tiempo, es decir, desde 1839 hasta nuestros días ha pasado. La inauguración del Ateneo, se llevó a cabo en la Casa Consulado, el 8 de agosto de 1839, aunque el romanticismo, que alumbró el nacimiento y constitución de la provincia de Alicante en 1833, fecundó la que se ha denominado Generación de 1850 y dio vida al primer Ateneo lucentino con el nombre de “Liceo Artístico y Literario de Alicante (1839-1849), pues bien, en la mencionada inauguración, se escucharon palabras de Francisco Antonio Jover y de Joaquín María López, quién a ruegos de un gran número de socios, sorprendió a todos con una improvisación análoga a las circunstancias. Después, sonaron arias y coros, se interpretó selecta música, fueron recitados poemas originales de Nicasio Camilo Jover, José Peyret, María de los Dolores Vicedo, Pío de la Sota, Miguel de los Santos Alvarez, etc., y se admiraron los cuadros expuestos, todo lo que escribo, está recogido en el “Cuaderno Primero del Liceo”. Los primeros estatutos se acordaron en una casa del Paseo de la Reina, junto al Convento de las Monjas Capuchinas. Y la primera junta directiva, estuvo formado por: Barón de Petrés, Presidente; Francisco Antonio Jover, vicepresidente; Francisco de Paula Mota, secretario; Mariano Fernández, censor; Emilio Jover, conservador y Tomás Carratalá, tesorero. Durante la década de su existencia, sobresalen los escritores, Juan Vila y Blanco, Nicasio Camilo Jover, Luis Campos Domenech, Joaquín María López, Manuel Ausó Monzó; el pintor José Peiret; el arquitecto, Emilio Jover; el músico, Vicente Clavea, etc.
Su sede quedó instalada en la calle San Pascual, número 1, de donde pasó a la Argensola, 19, en la que se habilitó un salón para actos académicos y representaciones teatrales. Y , en ese lugar, se rindió culto a todo lo bello. La poesía, la música, el canto, la pintura, el dibujo y la declamación, todo fue admirablemente interpretado por sus socios.
En 1882, los federales lucentinos, rectorados por el escritor Vicente Eugenio Miquel Madaleno, abrieron el “Ateneo Autonomista”. Y, como, lógicamente, su actividad no correspondía a las exigencias objetivas de apoliticismo. José Alfonso Roca de Togores y Saravia escribió un año después: “Mucha falta hace en esta población el establecimiento de un Ateneo científico y literario, cuya falta es tanto más de extrañar si se tiene en cuenta que lo hubo en una época menos exigente y de menos necesidades y recursos que la actual”. En 1885, llamó a las puertas del Casino, y esta Sociedad, en sesión 1 de febrero, rechazó la aspiración, no obstante el apoyo que le había prestado la prensa, en concreto el diario “La Tarde”. Pero el sueño se realizó. El 20 de marzo de ese año y en el domicilio de La Taurina, sito en la Explanada, se constituyó la junta organizadora del ya definido y titulado “Ateneo Científico y Literario de Alicante”. La integraron: Manuel Ausó Monzó, presidente; Manuel Gironés Puerto, vicepresidente; Vicente E. Miquel Madfaleno, secretario; y como vocales, Fermín Verdú, Vicente Seguí y Miguel Lorente de las Casas, quienes a su vez, se hallaban al frente de las secciones de Ciencias Morales y Políticas, Ciencias Naturales, Físicas y Matemáticas y Literatura, respectivamente. José Alfonso Roca de Togores y Saravia, auténtico paladín de esta causa, sólo aceptó la vicepresidencia de la sección de Ciencias Morales y Políticas. Pero la mortífera epidemia de cólera, que se cebó en nuestra ciudad entre julio y octubre de aquel mismo año, retardó la plasmación del proyecto. Transcurrió un año, y el 6 de noviembre de 1886, reunidos los ateneístas en la Real Sociedad Económica de Amigos del País, instalada en la casa número 13 de la calle Maldonado, tras otorgar la presidencia de Honor a Carlos Navarro Rodrigo y Eleuterio Maisonnave Cutayar, fue designada la presidencia del mismo a Blas de Loma Corradi. Tenemos que decir que “todo el Alicante culto se reunió el sábado último en los salones de la Sociedad Económica de Amigos del País: literatos, abogados, médicos, catedráticos, militares, periodistas, pintores, poetas, profesores, todos aquellos, en fin, que por su ilustración, tienen su puesto en el mundo de las ciencias, de las letras o de las artes, acudieron solícitos a prestar su concurso a la creación del Ateneo”. La solemne inauguración se celebró en el Palacio Municipal el 29 de noviembre.
Damos un salto y nos vamos al año 1903, en aquel amargo tránsito del siglo XIX al XX, después de lo acaecido en Cuba y con los yanquis, Alicante tuvo la suerte de que sus destinos municipales estuvieran regidos por Alfonso de Sandoval Bassecourt, Barón de Petrés, descendiente del prócer que dio vida, en 1839 al “Liceo Artístico y Literario”. Y, aunque Sandoval dejó la alcaldía en julio de 1901, dando paso a José Gadea Pro, su mecenazgo cultural no sólo se mantuvo, sino que se incrementó, al ser elegido Diputado a Cortes el 26 de abril de 1903. Entre 1904 y 1906, hay que destacar el Premio de Altamira, que se otorgó a Figueras Pacheco. Mientras que ocupan la presidencia, por distintos motivos: José Amérigo, Hilario Ramos y Rodolfo Salazar. Se tributó un homenaje a Palacio Valdés; y se recitaron poemas de Angel Pascual Devesa. De 1907 a 1910, el Ateneo, estuvo bajo la presidencia de Eduardo Irles. Se desarrollaron Juegos Florales, que contaron con la colaboración del Ayuntamiento, Diputación Provincial, Gobernador Civíl, Centro Regional Valenciano de Madrid, Cámara Oficial de Comercio, Colegio de Médicos, Casino de Alicante, Real Club de Regatas y Diario de Alicante, entre otros. La fiesta de proclamación y entrega de galardones, se llevó a efecto en el Teatro Principal, el 5 de octubre de 1907. En septiembre, el Ateneo se instaló en la calle Mayor, número 34, principal. Tras Irles, tomó las riendas del Ateneo, Gabriel Miró. Tras un silencio de casi dos años, apareció el siguiente anuncio: “Se convoca a cuantos hayan sido o sean socios de esta colectividad a la reunión que, en única convocatoria, se celebrará el domingo próximo para tratar de la disolución o reorganización de esta sociedad cultural”, el anuncio, fue publicado en el Eco de Levante, el lunes, 26 de septiembre, de 1910. ¿Qué ocurrió?, que se apagó el “Ateneo Científico, Literario y Artístico de Alicante”.
Llegamos a los años, 1923-1925. La memoria del Ateneo, no se había desvanecido del espíritu alicantino, y tras la Primera Guerra Mundial, surgieron voces reclamando el renacimiento del viejo Ateneo, era en 1923, su instalación, fue en la calle San Fernando, número 31, 2º, como presidente, José Guardiola Ortiz. 1926-1929, llevó el nombre del ilustre compositor alicantino, nacido en 1902, Rafael Rodríguez Albert, dotado de una gran inteligencia, invidente desde la infancia. Compositor nato, brindó su primer concierto en el Ateneo el 23 de enero de ese año de 1926, tras Rodríguez Albert, se hizo cargo de la presidencia, Fernando Cabrera Cantó. En este periodo de tiempo, se celebraron los centenarios de Beethoven y Schubert. Rodolfo Llopis, visitaba por primera vez el Ateneo, mientras que Oscar Esplá, era homenajeado por los ateneístas. De nuevo, “cierra” el Ateneo, 1930-1939. Lo más destacado de este periodo, fue, la presidencia de Francisco Figueras Pacheco. El homenaje a Gabriel Miró. La presidencia de Eliseo Gómez Serrano. Las visitas de Miguel de Unamuno, Ramón Sijé y Miguel Hernández, quien dejó una dedicatoria manuscrita al Ateneo, que decía así : “Al Ateneo de Alicante, agradecido por su acogida cariñosa”. Nuevo presidente, en este caso, Carlos Carbonell Mora. Llega la Guerra Civil. Se Homenajea a Miguel Hernández. Y, de nuevo, “cierre” del Ateneo de Alicante. En esta ocasión, el fin del Ateneo, fue muy largo, ya que no volvió a renacer, hasta el año 1985, fue en el mes de febrero de ese año, cuando comenzó a ver la luz de nuevo, se preparaba un homenaje a los artistas plásticos Remigio Soler y José Antonio Cía, galardonados en el Salón de Otoño, muestra que presentaba en Madrid, la Asociación Española de Pintores y Escultores, regida por el también alicantino, Edmundo Lloret. En el “hogar del Foguerer”, sito en la calle Pascual Pérez, junto a la Comisaría, se reunió la comisión organizadora, compuesta por: Raúl Alvarez Antón, Rafael Azuar Carmen, José Mira Galiana, Vicente Mojica Benito, Manuel Molina Rodríguez, José Pastor Navarro, Vicente Ramos Pérez, Francisco G. Seijo Alonso y Gabriel Soler Benitez. Esto sucedía, un 19 de febrero, entre los asistentes, comenzó a vislumbrarse el pensamiento de resucitar y restablecer el Ateneo Lucentino. Un día después, el 20, fueron repartidas circulares con el siguiente texto: “Estimado amigo: Es Vd. ya Miembro Promotor del Ateneo, Científico, Literario y Artístico, de esta ciudad. Enhorabuena y muchas gracias por su colaboración. No obstante, para lograr una gran casa con local propio y muchos y muy variados servicios, es menester llegar cuanto antes al millar de asociados (este humilde servidor), se encuentra en la relación de socios del Ateneo, al 1 de marzo de 1.992, con el número, 182, de los 1.239, que constaba la mencionada relación. La cuota mínima era de 500 pesetas”. Y en la posdata, se afirmaba: “Somos ya cien socios”. El 26 de febrero, el presidente de la Comisión Promotora, Francisco G. Seijo Alonso, convocó a los componentes de la misma a una reunión a celebrar el 1 de marzo, en el Montepio de Conductores, sito en la Calle Poeta Quintana, 74, además de la presentación de los nuevos miembros directivos, también tuvo lugar la Distribución de los cargos de la Junta Directiva, Lectura y Firma, si procede de los estatutos. Fijar fecha para la Asamblea General, días 20, 22, o 29 de marzo próximo, y enfoque de la misma y actos a celebrar en tal efeméride. En la mencionada reunión quedaron aprobados los Estatutos del Ateneo. El 22 de marzo y en salón de actos de la Mutua Unión Patronal, quedó constituido formalmente el Ateneo, que pasó a adquirir para su sede social, un semisótano, planta baja y entresuelo, en la calle Navas, número 32, donde continúa ubicado. El primer presidente de esta nueva andadura, fue, Francisco G. Seijo Alonso, al que siguió, José Ferrándiz Casares, José Antonio Cía Martínez y en la actualidad, Maribel Berna Box, que a su vez, es la secretaria general de la Federación de Ateneos de España.
Debido a la pandemia que estamos viviendo los últimos actos llevados a cabo por el Ateneo, con motivo de su 180 aniversario, han sido, El Concurso Nacional de Poesía, Ateneo de Alicante “Poeta Vicente Mojica, en su XXX Edición, cuyo ganador fue Alejandro Rafael Alagón Ramón, de Huesca, con la obra “El eco de las cáscaras”, mientras que el segundo premio: “Paisaje con figura”, fue presentado por Francisco Javier Vallín Toyos, de Gijón. El cierre, de esta efeméride, ha sido la exposición de cuadros pertenecientes al Patrimonio del Ateneo con motivo de este 180 Aniversario del mismo. Julia Parra, Vicepresidenta primera y Diputada de Cultura y Transparencia, el día de su inauguración, manifestó: “Es una gran satisfacción poder presentarles la muestra que conmemora los 180 años del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Alicante. Es una magnífica ocasión de poder disfrutar de parte del valioso patrimonio de esta institución cultural, la más antigua de la Ciudad de Alicante. El Ateneo, gracias a su trabajo y a las líneas de colaboración abiertas, se ha consagrado como un referente en el ámbito cultural, contribuyendo a posicionar Alicante como un destino atractivo.”
No cabe duda que a lo largo de su dilatada trayectoria, el Ateneo de Alicante, se ha consolidado como punto de encuentro fundamental en el ámbito sociocultural de la ciudad, éstas son palabras, del presidente de la Diputación.
Entre otros importantes premios, el Ateneo ha sido distinguido: “Importante” del Diario Información, Premio Provincial de la Asociación de Profesionales de Relaciones Públicas, a “Instituciones sin ánimo de lucro”, así como “Copa de Honor” a la mejor promoción cultural de España, en 1991, concedida en la XXV edición Bodas de Plata del Ranking Internacional del Prestigio, otorgada en Madrid, entre otros.
La historia de los Ateneos alicantinos, con las desapariciones y reapariciones de éstos, ha acogido, a personajes tan ilustres como abogados, militares, políticos, médicos, músicos, poetas, escritores, pintores, periodistas, catedráticos, profesores, etc., de una categoría extraordinaria. Sería innumerable nombrarlos a todos, pero dicen que con una muestra, basta: como presidentes ilustres, Gabriel Miró o Figueras Pacheco, y con conferenciantes y visitantes inolvidables, como: Salvador Rueda, Jacinto Benavente, Pedro Salinas, Oscar Esplá, los Hermanos Alvarez Quintero, Rodolfo Llopis, Miguel Hernádez o Rafael Alberti, en sus momentos más esplendorosos.