Cada mes de julio, Almagro deja de ser solo un pueblo manchego con encanto para convertirse en el gran escaparate del teatro de los siglos XVI y XVII en español. Su Festival Internacional de Teatro Clásico, uno de los más veteranos de Europa en su especialidad, llena de programación el Corral de Comedias, el Teatro Adolfo Marsillach, AUREA y otros espacios patrimoniales de la villa.
Para cubrir el destino en profundidad, recurrí a Almagro Me Va, agencia local de guías oficiales especializada en el casco histórico de la villa y su comarca, el Campo de Calatrava. Vanesa, nuestra guía, condujo el recorrido con ese conocimiento de detalle que solo da el haber nacido y vivir en el pueblo: el origen conventual de buena parte del urbanismo, la huella de la Orden de Calatrava y de comunidades religiosas como los Dominicos y la lectura arquitectónica de fachadas, rejerías y portadas que a simple vista pasan desapercibidas. Para colegas que preparen un reportaje o una ruta de prensa por la zona, es un contacto que facilita mucho el trabajo de campo.












El recorrido incluyó varios lugares emblemáticos como el Hospital de San Juan de Dios, hoy Espacio de Arte Contemporáneo, el Teatro de Almagro, la Casa Palacio de Juan Jédler, conocida como Palacio Fúcares y, como cierre, la Plaza Mayor, con sus soportales de columnas de piedra y balconadas acristaladas con el Ayuntamiento presidiendo el conjunto.
Por la tarde visitamos por nuestra cuenta el antiguo Convento de Santa Catalina, primer convento franciscano de la ciudad, siglo XVII, hoy reconvertido en Parador de Turismo, con su claustro de arcos de ladrillo y sus jardines;



Sobre las tablas del corral más antiguo de España
El eje central de nuestra visita a Almagro fue la asistencia a una función en el Corral de Comedias, hallazgo arqueológico de 1954 bajo el patio de una posada y hoy Monumento Histórico-Artístico: el corral de comedias más antiguo conservado del país y, probablemente, la mejor tarjeta de presentación del festival ante cualquier medio especializado en turismo cultural.
Datos de la función:
| Título | El noble arte del engaño |
| Autoría | Laura Ferrer y Arturo Martínez Vázquez |
| Dirección | Laura Ferrer |
| Compañía | Scándere |
| Reparto | Ana García-Fuentes, Juan Maroto, More Orta, Georgina Pressegué, Leticia Ramos, Kevin de la Rosa |
| Edición | 49ª del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro |
Se trata de una farsa barroca de tono cabaretero construida a partir de testimonios históricos, con música en directo y versos de Calderón, Lope y Quevedo tejidos en la trama. Interesa especialmente por cómo explota las condiciones físicas del corral, la cercanía entre gradas y escenario, para diluir la frontera entre público y ficción, un recurso que en este espacio recupera literalmente su sentido original del Siglo de Oro.





Dónde comer entre función y función
Almagro también tiene argumentos gastronómicos sólidos para completar cualquier reportaje: cocina manchega de producto, con dos registros muy distintos según el local.
Sábado visitamos La Posada de Almagro, instalada en el edificio de la antigua Posada de San Bartolomé del siglo XVI, con un contundente menú de fin de semana y una sala ambientada con tinajas de barro; y el domingo La Parrilla de San Agustín, junto al Teatro Municipal, especializada en brasa y producto con denominación de origen de la comarca, con más treinta platos para elegir en su menú.
Para amantes de la gastronomía, he recogido el detalle completo de ambos menús, platos, precios y maridaje, en mi blog De Viaje con Miguel Ándujar Almagro y su Festival Internacional de Teatro Clásico.
Por qué Almagro interesa a la prensa de turismo
Almagro, en la lista de los «Pueblos más bonitos de España», concentra en un radio muy pequeño tres argumentos que solemos buscar en un reportaje: patrimonio bien conservado y con guías especializados que facilitan la cobertura, una cita cultural de proyección internacional que dura casi todo julio y una oferta de restauración de proximidad. Para quien todavía no lo haya cubierto, la recomendación es sencilla: la ventana de julio, con el festival en marcha, es el momento en que todos esos elementos, patrimonio, teatro y mesa, se ven a la vez.

✍️📷 Miguel Angel López Andújar
