El pasado sábado 28 de marzo, nuestro último Press Trip enmarcado dentro del programa “Anfitriones” 2026, ya en plena primavera, nos ha llevado a la preciosa Villa Condal de Cocentaina, un referente en cuanto a patrimonio arquitectónico y monumental, tanto de carácter civil como religioso. Ubicada en la vertiente este de la sierra Mariola, al norte de la provincia de Alicante, Cocentaina ofrece al visitante un potente patrimonio histórico que trasciende más allá de la época medieval gracias a su rico mosaico cultural.

Empezamos la jornada con una recepción oficial de autoridades en el bello Palau Comtal; donde nos dieron la bienvenida a esta monumental villa: Paco Payá (concejal de turismo del Ayuntamiento de Cocentaina), Elisa Domenech (técnica municipal de patrimonio del Ayto. de Cocentaina), César Gómez (técnico de turismo de Turisme Cocentaina) y Rafael Montava (presidente de la Cooperativa Agrícola Católica Coop. V. de Cocentaina). Las «anfitrionas AAPET» organizadoras de éste interesante Press Trip fueron las compañeras Macarena Llopis y Cristina Arroyo.

Comenzamos las visitas por la capital de «El Comtat», guiados por la técnico de patrimonio Elisa Domenech, en el Palau Comtal, para conocer esta bella joya arquitectónica del gótico y del renacimiento valenciano.

Imagen de la fachada principal del Palau Comtal.

El Palau es una imponente residencia señorial fortificada que inició su construcción en el siglo XIII con el dominio del caballero almogávar Roger de Llúria (1245-1305), almirante de la flota de la Corona de Aragón y de Sicilia; primer señor feudal de esta villa, título que le otorgó el rey Pedro III (o Pedro «el Grande»), y que también recibió el título de barón de Cocentaina en 1272 tras servir militarmente al rey Jaume I, siendo éste una figura capital en la historia contestana y mediterránea. Este palacio se construyó aprovechando los restos de un alcázar árabe del S. XI-XII de la antigua Qustantaniya musulmana que pasó a ser la Cocentaina cristiana con la conquista del rey Jaume I «El Conquistador».

La entrada principal de la fortaleza está presidida por el escudo de armas de los «Corella» (importante familia nobiliaria que fueron los máximos precursores y promotores del palacio), que antiguamente estaba policromado, y que es visible en diferentes lugares estratégicos de la residencia condal, para mostrar a quien accediese a su interior la titularidad del palacio señorial. 

Accedimos al amplio patio de armas por el ancho arco apuntado de la entrada principal, para iniciar la visita guiada de la mano de Elisa Domenech (técnica de patrimonio) quien nos destacó que, el aspecto que presenta actualmente este emblemático bastión de altas torres y robustos muros, es el resultado de continuas construcciones y reformas. Ya que el Palau ha pasado por diversas manos y familias nobles, entre las que cabe destacar la casa de Jérica, hasta llegar a mediados del siglo XV. Resaltando principalmente, que en 1448 tomó posesión de la villa y su territorio Ximén Pérez de Corella (primer conde de Cocentaina, título nobiliario por el que pagó 80.000 florines de oro) y con su llegada, la historia de la fortaleza cambiaría para siempre, modificando el aspecto y la historia del Palau para transformarlo en palacio residencial fortificado. Los Corella alzaron tres de las cuatro torres del edificio, dotándolo de los últimos avances defensivos de la época, e incluyendo la decoración de las salas interiores con estilos barroco y renacentista al estilo italiano.

Patio de armas del Palau de los condes de Cocentaina

Este patio de armas, en parte porticado en su parte izquierda con columnas de orden toscano, tiene planta rectangular que cerraría la muralla defensiva por su flanco suroeste, y en él pudimos observar las diferentes transformaciones y cambios que sufrió según las distintas épocas y sus señores residentes (lo habitaron distintas familias nobles de los Llúria, Corella, Benavides, Medinaceli, etc. desde el s. XIII hasta el s. XVII). La técnico de patrimonio nos explicó que según recientes excavaciones arqueológicas, que visibles desde la primera planta, han sacado a la luz los restos de la muralla de la primera fortaleza cristiana.

Patio de armas del Palau Comtal

Proseguimos la visita conociendo la Capilla de Sant Antoni (situada a la derecha del patio de armas), esta capilla del antiguo alcázar está presidida por un retablo obra del pintor contestano Nicolás Borrás (siendo éste una reproducción del original que se encuentra en el primera planta, en la Sala de Embajadores), datado de principios del siglo XVII, y que consta de nueve tablas, donde destaca en la central, la imagen de la Virgen del Milagro (copia de la original que se encuentra en el monasterio contiguo al palacio). En esta capilla tuvo lugar el 19 de abril de 1520 el milagro de la imagen al óleo de Ntra. Sra. de la Concepción que lloró 27 lágrimas de sangre, mientras el sacerdote Mosén Onofre celebraba la misa junto a un monaguillo y con la presencia testimonial de los Corella (quedando todo ello así ampliamente documentado). Destacan también las impresionantes nervaduras del techo de la capilla donde se pueden observar los escudos de armas de los Corella. Opuesto al altar se ubica la Tribuna de los Condes, pequeña habitación privada que se accede por una escalera de caracol que se comunica con la Sala de Embajadores del palacio, por ella bajaban los condes para asistir a las funciones religiosas, desde un palco que domina la capilla.

Realizamos una parada técnica para disfrutar de un almuerzo que nos preparó el Ayuntamiento de Cocentaina en el Patio de Armas. Tras reponer fuerzas con este delicioso ágape, continuamos la visita subiendo a la primera planta, para recorrer las estancias interiores del Palau, de las que destacan la impresionante Sala Daurada, bella  joya pictórica, realizada entre los años 1613 y 1623, obra de los pintores Jerónimo Rodríguez de Espinosa y, su hijo, Jerónimo Rodríguez de Espinosa, donde se exalta la importancia del linaje de la Casa Corella, mediante la narración de gestas donde esta familia tuvo un papel decisivo, tanto para la formación del reino de Navarra, como también en la expansión de la Corona de Aragón.

Proseguimos con la Sala Embajadores que ocupa todo el ala este del primer nivel, está dividida en cuatro secciones. Destaca su rica ornamentación en el artesonado de madera y yeso, así como sus bellos azulejos en el suelo. Es un claro ejemplo de proporciones renacentistas donde la línea recta articula toda su distribución. Actualmente, esta sala tiene las funciones de exposición museística. En la segunda sección se puede contemplar el retablo de Santa Bárbara, uno de los testigos mejor conservados de la pintura italogótica de la baja edad mediana (segunda mitad del siglo XIV). La tercera dependencia está presidida por el retablo de Sant Antoni Abad, atribuido al pintor más destacado del renacimiento valenciano del siglo XVI nacido en Cocentaina: Nicolás Borrás.

Cabe destacar que el Museo Municipal de Cocentaina ocupa el 70 % de las estancias del Palau, donde se exhiben distintas exposiciones permanentes, se realizan diversas tareas de búsqueda y de divulgación del patrimonio cultural local. Estas exposiciones se distribuyen principalmente en los espacios siguientes: Sala Embajadores, Sala de la Chimenea, «Sala Daurada» y «Sala de les Finestres: Exposición Agulló de Cocentaina».

Tras el palacio visitamos el Monasterio de la Virgen del Milagro (construido en el siglo XVIII), donde se rinde culto y veneración a la Mare de Déu del Miracle, Patrona de Cocentaina. Siendo un lugar de peregrinaje para los fieles devotos quienes acuden a venerar a la Virgen y a pedir por sus milagros, un bello templo que combina historia y espiritualidad.

Seguidamente, continuamos conociendo el Refugio antiaéreo del Palau, situado en el subsuelo del Palacio Condal, que ocupa un área de casi 400 metros cuadrados, bajando a 14 metros de profundidad, con un complejo entramado de galerías que sorprende al visitante.

Los refugios antiaéreos fueron construidos durante la Guerra Civil Española (1936-1939) para proteger a la población de los ataques aéreos indiscriminados por parte de la aviación.  Se construyó siguiendo las instrucciones dictadas por el Ministerio de Defensa del gobierno nacional republicano. La ubicación del refugio pretendía proteger la mayor parte de la población sin tener que recorrer grandes distancias a la hora de refugiarse. con dos entradas, una en la plaza del Pla (fachada principal del Palacio) y la otra en la calle Dolores.

Las galerías fueron construidas con muros y bóveda de mampostería de sillares, las paredes se revistieron con muros de ladrillos bien alineados hasta el arranque de una vuelta encofrada con cemento y rellenada en algunos tramos con cantos (se conservan las bóvedas y las paredes de ladrillos y algunas partes del cableado de la iluminación original. Hay otras galerías no finalizadas.

Seguidamente visitamos el casco antiguo de la villa, callejeando por la Villavieja donde se ubicaban las antiguas huertas árabes de la Qustantaniya musulmana a mediados del siglo XIII, que tras la llegada y conquista del lugar por Jaume I, las expropió para construir el recinto amurallado cristiano.

Durante este recorrido pudimos visitar el Casal-Museo Festero, donde se ubica la sede de la Federación de la Junta de Fiestas de Moros y Cristianos de Cocentaina, el Museo y el Archivo Fester, con exposiciones de indumentaria festera, y destacando la exposición monográfica de Gustavo Pascual Falcó, compositor del famoso pasodoble «Paquito el Chocolatero» (pudimos contemplar la partitura original y la guitarra con la cual compuso esta afamada pieza musical).

La última de nuestras visitas de la jornada fue las instalaciones de la Cooperativa Agrícola Católica Coop C.V. de Cocentaina (ubicada en Polígono Industrial Alcudia. Calle Muro nº 1), donde se elabora el preciado aceite de oliva virgen extra bajo la marca Oli El Comtat.

Esta cooperativa agrícola fue fundada en 1916 y la Cooperativa Agrícola Católica COOP. V. se constituyó como tal en 1944, para dar servicio a los socios a través de sus diferentes secciones, siendo su objetivo principal la obtención de aceite de oliva virgen y su comercialización. Actualmente tiene un total de 700 socios aprox., y está especializada en monovarietales de aceitunas, mayoritariamente de la variedad blanqueta y un porcentaje menor de manzanilla, alfafarenca, picual y arbequina. Acompañados por Rafael Montava, presidente de la Cooperativa de Cocentaina y por José Vicente Esteve, gerente de la almazara, nos explicaron el cuidado proceso de elaboración de su aceite de oliva virgen extra (AOVE), que sigue siempre la esmerada tradición ancestral por el cuidado de los olivos, con una excelente materia prima como es la aceituna de la comarca El Comtat para la elaboración de un excelente aceite de calidad.

Desde esta cooperativa se apuesta por un firme compromiso con la sostenibilidad medioambiental, ya que generan energía renovable mediante una instalación fotovoltaica situada sobre la cubierta o techo de la almazara, produciendo más energía de la que consumen con su actividad. Asimismo, utilizan biomasa para la calefacción de sus instalaciones mediante una caldera que funciona con hueso de aceituna.

Finalizamos la visita con una cata de AOVEs/Monovarietales, con coupages realizados por el maestro alfarero de la coopertativa, y también pudimos adquirir los diferentes tipos de aceites que elaboran/comercializan.

Para rematar este Press Trip realizamos la comida en el restaurante «L’Hostalet» (Avda. Xàtiva, 5) donde pudimos disfrutar distendidamente de la excelente gastronomía de la Vila Comtal de Cocentaina.

— Más información en los siguientes enlaces:

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