«Eran las primeras horas de la tarde del 4 de agosto de 1906 cuando el trasatlántico italiano «Sirio» chocó contra el bajo de fuera de las Islas Hormigas, frente al Cabo de Palos».

Este texto reza en la contraportada del libro Un cadáver en la playa, de José Bañuls.
Cuando Pepe me hizo llegar el libro y supe que el mayor naufragio en la navegación civil del Mediterráneo español se produjo en la costa murciana, casi lindando con el sur de la provincia de Alicante, su novela me empezó a cautivar como pocas habían logrado hacerlo en estos últimos tiempos. Además, acabábamos de salir del confinamiento. El libro supuso un revulsivo, un «dejarme llevar» por la historia real y sobre todo por la historia ficticia porque Bañuls tiene un arte maravilloso para tejer historias de amor y de vida.

El «cadáver en la playa» está presente en todo el relato. Esa es la «historia», la que nos lleva a la Playa del Acequión, de Torrevieja, pero también es la excusa para dejarnos llevar por un magnífico relato hilado con maestría y dulzura. Es un libro entretenido, que siempre incita a saber más, a conocer el  devenir de los personajes, y Pepe te hace captar esa atención de la que desgraciadamente carecen muchos otros libros.

Además , yo ya conocía otros libros de él: Lignum Crucis. El robo de la Cruz de Caravaca. Hacía años ya desde la lectura de aquel magnífico libro, con su parte de historia y de novela. Pepe entonces estaba en nuestra asociación AAPET; entró antes de que entrara yo, y nuestro amor por la escritura, tanto a nivel periodístico como literario nos hizo congeniar desde el principio.

Me gustaría poder desvelar más del libro, pero no me parece correcto. Ojalá tengan la oportunidad de leerlo, igual que he tenido yo. Pepe es un entusiasta de la buena gastronomía, y pertenece a la Cofradía Gastronómica del Cocido con Pelotas, de Torrevieja, y en las redes se publicita como Willy Fog, por su amor a los viajes.

Muchas gracias, Pepe. He disfrutado mucho con tu libro. Es magnífico. Lo recomiendo fervorosamente.

Cristina Arroyo