DOS ASENTAMIENTOS  HISTÓRICOS: EL CORRAL DE QUIÑONES EN QUESADA (JAEN)  Y LA ILLETA DELS BANYETS  EN EL CAMPELLO (ALICANTE) BAJO UNA MISMA JERARQUÍA SOCIO – CULTURAL.  

Hemos de remontarnos a la segunda mitad del III milenio a. C. Vientos de crisis apuntan en la cultura de ciertas áreas poblacionales de la Península Ibérica:

  • Se abandonan  viejos asentamientos  y se construyen otros nuevos en lugares estratégicos y de fácil defensa.
  • Los enterramientos colectivos se sustituyen por enterramientos individuales dentro de los nuevos poblados y de las viviendas.
  • Aumentan  la riqueza y la diferenciación social.
  • Empiezan las primeras iniciativas de especialización en la producción de cada poblado: Explotaciones Agropecuarias. Mineras. Metalurgia, Manufacturas, etc.
  • Nuevas organizaciones en la distribución de la población, acceso desigual a la riqueza y nuevas clases sociales.

Estamos entre el 2200 y el 1550 a. C. El Calcolítico va dando paso a la nueva Edad del Bronce (periodo en el que se desarrolla la metalurgia de este metal, resultado de la aleación del cobre con el estaño). . Distribuidas por la Península Ibérica existen una serie de áreas poblacionales desarrolladas, tales como: La localizada en  los cursos altos del Ebro, Duero y Tajo. Dos más en los cursos bajos del Miño y Duero y los cursos bajos del Tajo y Guadiana. Una cuarta en el Levante valenciano que se extiende hasta el curso alto del Guadiana.  Y otra en el Sureste de la Península. Todas ellas con sus características específicas, sus áreas de influencia y sus relaciones de intercambio.

Pero en este periodo una nueva cultura surge y destaca en el panorama de la época. Localizada en el SE de la Península Ibérica (en las actuales provincias de Murcia y Almería),  sobresale una sociedad dinámica, creciente y en expansión, que destacó por su mayor capacidad productiva y desarrollo social de toda la Edad del Bronce de la Europa Occidental. Una sociedad con organización piramidal y muy jerarquizada, tan próspera, rica e influyente en su época que llegó a adquirir carácter estatal, posiblemente con sus gobernantes, príncipes o reyezuelos. De hecho esta cultura es considerada indicativo de los procesos de jerarquización sociales que se extendieron por Andalucía Oriental y el Levante de la Península Ibérica, Esta nueva cultura, en su proceso de expansión e influencia llegó hasta su asentamiento más septentrional en Alicante, LA ILLETA DELS BANYETS (El Campello)  a 10 km., de Alicante;  y otro más occidental  en la cabecera del  Guadalquivir en QUESADA,  

Me refiero a la CULTURA ARGARICA, llamada así por el yacimiento epónimo   y posible centro directivo de El Argar, ubicado en el municipio de Antas (Almería), descubierto por el Ingeniero de Caminos  Rogelio Inchaurrandieta Páez en 1865 y estudiado y catalogado  por los Ingenieros de Minas belgas Henri y Louis Siret en 1890. 

Foto: MARQ

Las características más destacadas de la cultura argárica fueron: Poblados en sitios de difícil acceso.  Casas de planta cuadrada de piedra y adobe revestidas de yeso.  Enterramientos en cista o  tinajas bajo el suelo de las propias casas. Abundancia de armamento militar. El Argar y su entorno era zona rica en metales, de hecho existía una cantera de cobre a menos de 1 km., del poblamiento. Además el entorno, muy diferente a la actualidad, gozaba de agua en abundancia y mucha vegetación, olivos, viñedos; cereales como cebada y trigo, leguminosas y lino para sus ropas, Es decir, buenas tierras de labor para generar  excedentes de producción y riqueza. Condiciones ideales para desarrollo de esta nueva cultura, nuevas relaciones de intercambios comerciales, desarrollo de la metalurgia, la confección de tejidos, etc…

La Illeta dels Banyets ocupa una pequeña península de 10.000 m2. De alto valor arqueológico. Recuperado por la Diputación de Alicante y musealizado por el Museo Arqueológico Provincial (MARQ).El Ferrocarril de la Marina, el actual TRAM de Alicante, en su programa de promoción del patrimonio riqueza arqueológica y cultural de la provincia, implantó en 1989 y durante más de una década  un programa escolar de visitas utilizando los desplazamientos en el tren a este y otros yacimientos de la Costa Blanca denominado el Tren Arqueológico. 

En la Illeta dels Banyets se excavaron 20 tumbas en cista debajo del pavimento de las viviendas y revestidas formadas por lajas de piedra. Los cadáveres se situaban en posición fetal, vestidos y con su ajuar habitual de bronce (puñales). Se elaboraban vinos, aceite y pesca; pero sobre todo fue un punto de intercambio comercial con el Sur de la Península y todo el Mediterráneo, actividad posteriormente continuada por las civilizaciones posteriores.

El asentamiento del Corral de Quiñones en  QUESADA, gracias a su situación estratégica y facilidades de penetración desde el Altiplano y el valle del Guadiana Menor, vía de entrada de ésta y posteriores culturas al Alto Guadalquivir y al centro de la Península Ibérica, llegó esta corriente cultural para implantar un polo de actividad por algunas de sus élites de la época y desarrollarse en el área del Corral de Quiñones, en el Cerro de la Magdalena, junto al cementerio actual de Quesada.

La CULTURA ARGÁRICA desapareció hacia el 2200  a. C., unos 800 años después de su nacimiento, precipitadamente y sin signos de violencia. Se supone que fue debido al cambio climático, la  profunda sequia y la sobreexplotación afectó a la dinámica demográfica, donde la falta de cultivos imposibilitó el abastecimiento y dispersando a sus habitantes de la zona del Argar hacia nuevas oportunidades de negocio y subsistencia. Los científicos han datado dicho cambio climático en el sur de la Península , conociéndole como “EVENTO 4.2 K”.

Damián Uclés