
Navegar entre grandes icebergs ya no es solo para aventureros
Todos sabemos que Groenlandia es la isla más grande del mundo, aunque más de sus cuatro quintas partes de la superficie esté cubierta por una capa de hielo y nieve permanentes. Se encuentra situada en el Ártico, frente a las costas de Canadá en su parte norte, y al noroeste de Europa por el sur, y sus verdaderas coordenadas son 69° 13′ N y 51° 06′ O.
Se dice que fue descubierta por el vikingo Eric el Rojo hacia el 982, y que en el siglo XI se inició su cristianización para que más tarde, en el año 1261, quedara bajo la soberanía de Noruega.
La costa sudoeste de Groenlandia fue poblada por colonos vikingos procedentes de Islandia y Noruega. Tras varios siglos de ocupación, la comunidad vikinga que ahí existía desapareció en torno al siglo XV, siendo sustituida por los inuit que procedían del norte de Groenlandia. Los primeros establecimientos daneses se instalaron en 1721, para que a mitad del siglo XX se convirtiera en territorio del Reino de Dinamarca.


En el mes de junio, luego del rápido deshielo, en ciertas partes de la costa aparece una vegetación de musgos y líquenes. La mayor parte de la población se concentra en el oeste y sur de la isla, donde el clima es menos riguroso. La pesca constituye la base de su economía, aunque peligra el agotamiento de dicho recurso en sus aguas, por lo que se exporta pescado salado y congelado, además de aceite de ballena. Esta isla busca en el turismo una alternativa para sus ingresos, ya que anualmente llegan hasta aquí 35.000 visitantes.

En la isla de Groenlandia hay yacimientos de plomo, zinc y tungsteno, y es el único lugar del mundo que exporta criolita, cuyas mayores reservas se encuentran en Ivigtut. También existe una política de alta protección al medio ambiente nórdico. Sus costas de hielo se están descongelando poco a poco.
Una de las principales ciudades de esta isla es Nuuk, que fue fundada bajo el nombre de Godthåb el 29 de agosto de 1728 por el misionero noruego Hans Egede. Con ello se inició la colonización del lugar bajo las coronas de Noruega y Dinamarca) y en sus primeros años fue bastante adversa.

Entre 1733 y 1734 una pequeña epidemia de viruela acabó con la vida de la mayoría de la población inuit, y con la de la esposa del propio Egede, el cual regresó a Noruega poco después, aunque sus hijos continuaron su labor evangélica en Groenlandia. En el puerto antiguo de Nuuk todavía se erige hoy día la casa del misionero.


Nuuk, que quiere decir Promontorio, es además la capital de Groenlandia y fue conservada como un puesto comercial danés hasta que se convirtió en el centro administrativo de Groenlandia durante la Segunda Guerra Mundial. La ciudad entró en auge en los años 50 cuando la isla se convirtió en un condado más de Dinamarca.
Pero Nuuk dispone además de una emisora de radio, un hospital, una universidad (la Universidad de Groenlandia, Ilisimatusarfik), un aeropuerto donde opera Air Greenland, y diversas instalaciones de investigación científica. La pesca, el procesado del pescado, la caza y la cría de renos y de ganado ovino son las principales actividades económicas de la ciudad.

Otra ciudad de relevada importancia en esta isla es Ilulissat, que es el tercer asentamiento más grande de Groenlandia, un pueblo está a medio camino de la costa oeste, a unos 200 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico y que cuenta con una población de menos de 5.000 habitantes.


La pequeña ciudad de Ilulissat, es uno de los más populares destinos turísticos de Groenlandia por motivo de su proximidad al pintoresco Ilulissat Icefjord (fiordo de Ilulissat).

La traducción directa de Ilulissat significa, en la lengua groenlandesa, «Icebergs», donde el turismo es ahora la industria principal de este lugar. Además fue donde nació el célebre explorador polar Knud Rasmussen, y donde pasó su niñez en la casa que en la actualidad es un museo dedicado a este aventurero.

Los asentamientos inuits han existido en el área del fiordo de Ilulissat (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2004) durante más de tres mil años. El extremo septentrional de la isla está libre de la capa de hielo, debido a que el aire es demasiado seco para producir la nieve esencial para la creación de hielo.

Las costas occidentales de Groenlandia están surcadas por una corriente fría, conocida como la corriente del Labrador, con aguas del océano Glacial Ártico e icebergs procedentes de los glaciares de la propia Groenlandia y de otras islas árticas cercanas.


Esta corriente la que explica la presencia de icebergs a unas latitudes mucho menores que en otras partes del Hemisferio Norte: el naufragio del Titanic es un buen ejemplo de esta lucha entre las dos corrientes.
Entre 1989 y 1993, investigadores norteamericanos y europeos excavaron dentro de la cima de la lámina de hielo de Groenlandia obteniendo un par de núcleos gigantes de hielo de más de 3 kilómetros, y han podido demostrar que el clima y la temperatura del planeta, con frecuencia, han cambiado rápidamente desde un estado aparentemente estable a otro, con consecuencias preocupantes.

En cuanto a su gastronomía, decir que no es muy generosa pero no hay que dejar de probar el salmón ahumado casero ya que es uno de los platos más tentadores. También habrá que degustar la carne de ballena, a la que los Inuit llaman “muttuk” y comerla cruda si nos atrevemos en algún pequeño restaurante de la ciudad. La posibilidad de probar estas exquisiteces de ballena, así como carne de foca y caribú lo podemos encontrar en el Restaurante Orlova, ya que merece la pena.


