Una cata de ron no es algo muy habitual, y es ahí donde precisamente está la gracia. La prestigiosa enseña nicaragüense nos ofrece en su tienda de Madrid una completa variedad de experiencias en torno a este espirituoso, que ha convertido a Flor de Caña en una de las marcas más apreciadas del mundo.

Estamos más o menos habituados a las catas de vino, experiencias con nuestros ricos caldos que nos ofrecen ya casi todas las bodegas que se precien. Pero… ¿Te habías imaginado alguna vez conocer los secretos del ron?

Ahora puedes hacerlo de la mano de Flor de Caña, el prestigioso ron de Nicaragua, país de lagos y volcanes que tiene en esta marca uno de sus orgullos nacionales.

Todo empezó en la última edición de Fitur cuando visité el stand de Nicaragua en el pabellón de Sudamérica. Tengo que admitir que mi decepción fue máxima al comprobar que la promoción del turismo nicaragüense en una de las más importantes ferias internacionales del sector era -cómo decirlo sin ofender- poco más que inexistente. Desde luego, su presencia en Fitur no hacía honor a la riqueza de recursos naturales y tradiciones de este magnífico país. 

Sin embargo, en ese diminuto stand descubrí que Flor de Caña, el ron nacional, había abierto en Madrid un local que ofrecía experiencias en torno a la marca. “¡Me lo apunto!”, me dije.

La divina providencia quiso que tres semanas después -¡oh, feliz casualidad!-, en el día de mis 60 cumpleaños, mi hija Mar me hizo un regalo inesperado: dos tickets para vivir una experiencia Flor de Caña en Madrid. Es cierto, me conoce como si me hubiera parido y sabía que con este presente no iba a fallar.

Enamorado de Nicaragua

Hago un inciso para contarte que yo mantengo un idilio con Nicaragua, ese desmerecidamente poco conocido país de Centroamérica del que me enamoré en octubre de 2006, la primera vez que pisé su suelo volcánico y respiré ese particular olor a aromática humedad que le caracteriza. Un grupo de amigos acabábamos de fundar la ONG Icnelia y comenzaba un viaje de descubrimiento emocional y experiencias extremas que se alargó durante más de una década inolvidables.

Allí dejamos con orgullo, en más de once años de trabajo, un legado de seis escuelas en pequeñas comunidades de la selva y numerosos proyectos formativos, sanitarios, para personas con capacidades diferentes, de desarrollo turístico… Pero sobre todo creamos allí unos lazos eternos con sus gentes, con sus paisajes y con sus costumbres.

Y cómo no, una de esas costumbres acabó siendo el compartir un sabroso trago de Flor de Caña “en las rocas” (on the rocks, vamos, lo que viene siendo con hielo pero en gringo, como tantas expresiones allí). 

Podría escribir varios tomos de mis vivencias allí, pero no es el caso, que me pierdo…

Volcán Masaya, Nicaragua 2007

Cinco generaciones de historia, pasión y sostenibilidad

En 1875, un joven italiano de Génova llamado Alfredo Francisco Pellas Canessa emprendió un viaje de aventura para descubrir un país que le fascinaba y en el que quería echar raíces. En 1890 encontró el lugar perfecto para cultivar la caña de azúcar y hacer su propio ron. Fue a los pies del volcán San Cristóbal, el más alto de Nicaragua, rodeado de unas fértiles tierras alimentadas por los ricos minerales que expulsaba el activo volcán.

135 años después, Flor de Caña es no solo la compañía de referencia en Nicaragua, sino que ha conseguido internacionalizar su ron y alcanzar un bien ganado prestigio por su calidad, siendo hoy en día uno de los más reconocidos del mundo. 

Y, por supuesto, se enorgullece la familia Pellas de haber alcanzado la quinta generación, teniendo en cuenta que solo 3 de cada 10.000 empresas familiares consiguen llegar tan lejos.

Una de sus últimas iniciativas ha sido crear tiendas propias en grandes ciudades donde no solo venden sus productos, sino que ofrecen a sus clientes interesantes experiencias en torno al mundo del ron. 

La primera se abrió en Managua (Nicaragua) y posteriormente llegaron México D.F. y Lima (Perú), siendo la última en inaugurarse en junio de 2024 la de Madrid, única en Europa.

Tienda Flor de Caña Experiencia Madrid

Aquí un maestro ronero

Flor de Caña Experiencia Madrid se ubica en el selecto barrio de Salamanca y nada más entrar al local ya te envuelve el ambiente nica. Lo primero que encontramos es la tienda en la que podemos adquirir las múltiples variedades y añadas de su ron, junto a productos de merchandising como el elegante sombrero panameño, chocolate trufado al ron, petacas, camisetas, etc. Allí nos recibió Nacho Cabello, maestro de ceremonias que nos acompañó durante la visita y que nos aleccionó sobre las particularidades de este mundo espirituoso.

Puedes elegir entre diversos tipos de experiencias según gustos y presupuestos. Nosotros optamos por el Tour Maestro Ronero (64 euros), un pack que incluye tres experiencias en grupos limitados a un máximo de 14 personas. 

Comenzamos visualizando un vídeo en el que se explica una de las señas de identidad de Flor de Caña: la sostenibilidad de todo su proceso de fabricación. Su ron es considerado el primer destilado en el mundo en obtener las certificaciones Carbono Neutral y Fair Trade. Su modelo de producción sostenible destaca por utilizar energía 100% renovable, no generar desperdicios industriales, impulsar la reforestación y garantizar condiciones laborales éticas para sus trabajadores. 

Como anécdota, me llamó mucho la atención algo que Nacho nos contó: el CO2 que produce la fermentación de la caña se reaprovecha y lo venden a empresas cerveceras o de refrescos para gasificar sus productos. Una interesante forma de cerrar el círculo.

Continuamos nuestro tour accediendo a una sala ambientada en los últimos años del siglo XIX que nos transporta a la época en la que el fundador Alfredo Francisco llegó a Nicaragua. Allí, entre sombreros, elegantes sombrillas, bastones, fotos familiares y objetos centenarios, conocemos con más detalle la historia familiar de cinco generaciones hasta nuestros días, algo que la gran familia de Flor de Caña lleva en su adn.

En 1890 fundó Alfredo Francisco Pellas su plantación de caña de azúcar bajo el volcán San Cristóbal

18 años reposando en barrica

La tercera de las salas es oscura. Entramos bajo una luz tenue que nos revela un precioso panorama: barriles de roble blanco americano apilados en la pared del fondo. Estas barricas que usa Flor de Caña, con un tostado medio, antes contenían bourbon y ésta es una de las claves para obtener su particular sabor.

Nos servimos el ron de 18 años directamente desde la barrica

Y en el centro de la estancia, una solitaria barrica esperando que la mimen. Está rellena del exquisito Flor de Caña 18 años y nosotros listos para la cata. Pero la sorpresa es que íbamos a ser cada uno de los asistentes al tour quienes nos serviríamos directamente de la barrica, haciendo equilibrios con un venenciador para que todo su contenido cayera dentro de la copa. Tengo que confesar que derramé un poco y solo lo conseguí completar a la segunda oportunidad… ¡Sacrilegio!

Después de olerlo con esmero, saboreamos en nuestro paladar ese suave ron (cuantos más años, menos notas el alcohol) en un primer trago que me devolvió a las húmedas noches de Nicaragua. En un segundo paso, Nacho nos añadió unos granos de café recién quemados ligeramente con un soplete, que mezclados con el 18 años resultó absolutamente enriquecedor.

Para acabar esta fase, una de las barricas apiladas se abre de par en par y nos muestra una de las joyas de la corona: una botella de Flor de Caña V Generaciones con 30 años de reserva, iluminada como si saliera del mismo corazón de la selva en un paisaje ideal para hacerse una foto de recuerdo.

Flor de Caña V Generaciones reposado 30 años

Divertidos cócteles

La siguiente etapa “shake & sip” nos convierte en expertos mixólogos por un rato. Ésta es la única actividad no accesible para personas con movilidad reducida, ya que se desarrolla en el sótano del local y hay que bajar las escaleras.

Sala de mixología

Una envolvente barra en forma de U nos recibe con un kit de coctelería para cada participante y comenzamos el proceso: Flor de Caña 12 años, jugo de sandía, jarabe de jalapeño, jugo de limón, todo vertido sobre la coctelera y bien sacudido. Añadimos hielo y lo pasamos a la jícara, ese cuenco natural del que bebemos el refrescante elixir, junto a un trozo de sandía espolvoreado con tajín.

A continuación volvemos al Flor de Caña 18 años que probamos primero solo, luego con un hielo en el que previamente hemos sellado el logotipo de la casa, más tarde con el toque cítrico de la piel de naranja, seguimos añadiéndole agua gasificada para un trago fresco y, por último, jugamos a ahumarlo quemando sobre el vaso pequeñas astillas de madera de roble.

Catando el exquisito Flor de Caña Centenario de 25 años

Acabamos nuestra estancia en el sótano degustando el exquisito Flor de Caña Centenario 25 años, y aquello me recordó el día que probé por primera vez ese ron en Nicaragua, recién salido al mercado, en la tasca de mi amigo Kiko, un español afincado en Managua desde hace décadas.

Elabora tu ron personalizado

Como colofón a la visita llegó uno de los momentos más divertidos en el que, envueltos en una bata blanca con el logo de la marca, nos convertiríamos durante un rato en auténticos maestros roneros. 

Tres barricas a elegir (11, 17 o 19 años) y una botella para mezclar y personalizar tu ron. Después de catar tranquilamente cada uno, tú decides el porcentaje de mezcla (como si en un vino hicieras un coupage con diferentes uvas) y lo anotas en la etiqueta de tu botella 100% personalizada y única en el mundo para llevar a casa como un recuerdo inolvidable. 

Como maestros roneros, elaboramos nuestra propia botella personalizada mezclando diferentes añadas

También te puedes registrar en el libro de visitas anotando los detalles de tu ron y tu procedencia. Por cierto, mi botella única es la número 1.377.

Oficialmente la visita dura 75 minutos, pero es imposible no remolonear y alargar la tertulia abrazado por ese agradable ambiente con Nacho y el resto de compañeros de tour, todo ello propiciado -¡cómo no!- por el desinhibidor efecto del mejor espirituoso que Nicaragua regala al mundo. 

La singular botella del Flor de Caña 35 años con forma de volcán

Flor de Caña Experiencia Madrid está en la calle Claudio Coello 19, abre de martes a domingo entre las 11:00 y las 21:00 horas, y puedes encontrar más información sobre sus experiencias y tours (con precios entre los 15 y los 150 euros) en su página web www.flordecanaexperiencia.com

Por José Juan López Lafuente

Periodista, fotorreportero, Jefe de Prensa y Comunicación del Ayuntamiento de Santa Pola. Canal de viajes "Por aquí me ando"

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.