Hace poco fue mi cumpleaños, y entre los regalos que tuve la suerte de recibir, se encontraba uno de mis amigos Rocío Cifuentes y Carlos Sentana. Se trataba de una cata coordinada por David B. López Lluch dentro del Vino-Club de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Él es profesor y coordinador de eventos del club de catas.

En esta ocasión se trataba de experimentar la cata de 4 vinos de Bocopa, que realmente fueron 5, en un restaurante de la partida Maitino de Elche, llamado el Racó d’Anna.

El regalo era doble, así que mi marido y yo asistimos encantados para dejarnos guiar por tan buenas manos. Y efectivamente, una vez en el restaurante, de la mano del nombrado profesor, David López, pero también por tres expertos de Bocopa: Antonio Santonja, José Flor y Víctor López, nos adentramos en una cata guiada, no sin antes conocer algo más de la bodega.

A Bocopa ya la conocemos sobradamente, pues estos últimos tres años han colaborado en el patrocinio de nuestros premios AAPET Pedro Zaragoza Orts al Turismo. Pero personalmente desconocía que las siglas de BOCOPA precisamente significan: Bodegas Cooperativas de la Provincia de Alicante. En concreto son cinco: las Bodegas cooperativas de Castalla, la Romana, Sax, Petrer y Cañada.

Ya entrados en materia, los vinos que degustamos fueron:

En primer lugar el Marina Alta Colección o Marina Alta 25, que resulta ser un homenaje al Marina Alta tradicional por los 25 años de fabricación del mismo. Este vino de colección fue de los que más me gustaron. Un vino mediterráneo, pues las uvas seleccionadas para su elaboración se encuentran cercanas al mar, y créanme si les digo que notaba cierta salinidad en él, algo que me recordaba lejanamente a nuestro cálido mar.

Después siguieron dos tintos: el afamado Laudum Roble y el Laudum XII Plus. El primero con cuatro meses de crianza en barricas de roble americano y francés, y cuya botella, diseñada exclusivamente para Bocopa fue Premio Mundial de Diseño 2016 en “TheDielineAwards” – Atlanta (USA).
Por otro lado, el Laudum XII Plus es 100% Monastrell y con una crianza en barrica de 12 meses.
La velada iba transcurriendo mientras aprendíamos de los maestros del vino: de los de Bocopa, y de David. Hacíamos preguntas y nos las solventaban, y así aprendíamos y disfrutábamos del evento enológico.

Como penúltimo vino, Fuego Lento, un vino elaborado con uva Monastrell en su mayoría, Alicante Bouschet y Sirah, y un envejecimiento en barricas de roble francés de 18 meses. Un vino con solera, para tomar sobre todo con una comida contundente, que deja un gran sabor en la boca. Ese envejecimiento se nota.

La velada terminó con un delicioso Marina Espumante 100% Monastrell. Es un vino que me sorprendió porque su burbuja chispeante, producida por fermentación natural, no empaña en absoluto nuestra querida Monastrell, más bien lo contrario, creando así un vino perfecto para múltiples ocasiones.

Tras casi dos horas de curso y cata nos despedimos de David Bernardo, de Víctor, de José y de Antonio.

¡Hasta la próxima!

Cristina Arroyo – Presidenta de AAPET