El Mediterráneo tiene una forma muy especial de mostrarse cuando se contempla desde la cubierta de un velero como el Tabarka. El viento, las maniobras, el sonido del casco cortando el mar y la coordinación de la tripulación convierten la navegación a vela en una experiencia difícil de explicar desde tierra firme. 

Eso es precisamente lo que tuve ocasión de vivir el pasado domingo 17 de mayo durante la celebración de la XX Regata Óptica Chantal organizada por el Real Club Náutico Torrevieja.

La prueba, que este año alcanzaba ya su vigésima edición, reunió a cerca de una veintena de embarcaciones en aguas de Torrevieja, consolidándose como una de las citas clásicas del calendario náutico de la Costa Blanca. El recorrido, de 10,80 millas náuticas, discurrió entre Cabo Cervera y Cabo Roig, permitiendo disfrutar de una magnífica jornada de navegación frente al litoral sur alicantino.

Un club con tradición marinera

Hablar de vela en Torrevieja es hablar inevitablemente del Real Club Náutico Torrevieja. Fundado en 1966 y próximo ya a cumplir seis décadas de historia, el club se ha convertido en uno de los grandes referentes náuticos del Mediterráneo español, tanto por su actividad deportiva como por su apuesta por la promoción de los deportes del mar.

A lo largo del año organiza numerosas competiciones y eventos vinculados a la vela ligera, cruceros y actividades formativas, atrayendo a navegantes de distintos puntos del litoral levantino. La Regata Óptica Chantal forma ya parte de esa identidad deportiva y marinera de la ciudad.

A bordo del Tabarka… con K

Mi participación en esta edición tuvo lugar como tripulante del Tabarka, embarcación de la Escuela de Navegación Santa Pola, patroneada por Carlos Antón.

Y sí, Tabarka escrito con K. Un nombre que inevitablemente conecta con la historia mediterránea y con la memoria tabarquina que une Alicante, Santa Pola, Nueva Tabarca y la ciudad tunecina de Tabarka, origen de muchas de esas conexiones históricas y culturales ligadas al mar.

Desde el primer momento quedó claro que una regata no es únicamente competición. A bordo, cada movimiento tiene importancia. El viento cambia constantemente, las velas requieren ajustes continuos y la coordinación de la tripulación resulta fundamental para mantener el equilibrio y el rendimiento del barco.

La experiencia permitió descubrir la navegación desde dentro: participando en maniobras, observando la estrategia de regata y sintiendo cómo el velero responde a cada cambio de rumbo y de intensidad del viento.

El Mediterráneo desde cubierta

Durante buena parte de la jornada navegamos rodeados de otras embarcaciones que ofrecían una espectacular imagen sobre el horizonte de Torrevieja. Las velas negras de fibra de carbono de algunos veleros, contrastaban con el intenso azul del mar y con un cielo cambiante que regaló algunos momentos especialmente fotogénicos.

Más allá de la clasificación final, en la que el Tabarka logró una meritoria quinta posición, la verdadera recompensa estuvo en la experiencia de formar parte de la tripulación y compartir una jornada de navegación real en plena competición.

Porque la vela tiene algo difícil de describir para quien nunca la ha vivido desde dentro: una mezcla de concentración, compañerismo, técnica y libertad que transforma completamente la relación con el mar.

Turismo náutico y experiencias auténticas

La jornada sirvió también para reflexionar sobre el enorme potencial que poseen las actividades náuticas dentro de la oferta turística de la provincia de Alicante. Experiencias como esta permiten descubrir el Mediterráneo desde una perspectiva completamente diferente, mucho más cercana a la cultura marinera y al patrimonio vinculado históricamente al litoral alicantino.

No se trata únicamente de navegar. Se trata de aprender a leer el viento, interpretar el mar y comprender cómo generaciones enteras han vivido históricamente ligadas a él.

Y quizá por eso, cuando el Tabarka regresó a puerto tras varias horas de navegación, la sensación era clara: hay experiencias que vale la pena vivir y navegar a vela es una de mis preferidas.


🎥 Vídeo de la experiencia

Puedes ver el reel de la regata, con imágenes que grabé desde el barco, en mi perfil de TikTok:

@miguelandujar_

⛵️ Entre maniobras, viento y mar, ayer tuve la oportunidad de participar en la Regata Óptica Chantal organizada por el Real Club Náutico de Torrevieja, navegando a bordo del Tabarka de la Escuela de Navegación Santa Pola, bajo el mando del patrón Carlos Antón. Una jornada espectacular de vela frente a la costa de Torrevieja, compartiendo mar, compañerismo y pasión por la navegación. El Mediterráneo volvió a demostrar que cada regata es mucho más que competición: es técnica, emoción y libertad. 🎥 miguelandujar.com #Regata #Vela #Sailing #Torrevieja #mediterraneo

♬ The Last Light – Symphony of Courage – Shinoa

Gracias a mis compañeros de tripulación: Carlos Antón, Raúl Cardenete, Marga Pastor y Angelo Morani, por formar este magnífico equipo y a Marisa Escribano por las fotos de este artículo en las que aparezco.

Tripulación del Tabarka. Foto: Marisa Escribano


📷✍️ miguelandujar.com

Por Miguel Ángel López Andújar

Graduado en Turismo. Experto Profesional en Difusión de Patrimonio Cultural. Experto Universitario en Dirección de Redes Sociales .

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