Más de un año de pandemia, y como dice la canción “todo sigue igual”. No hemos podido festejar, ni tradiciones, ni fiestas, ni conmemoraciones. Vamos por partes: la tradicional cabalgata de Reyes no se pudo llevar a cabo; en su lugar, para que los niños alicantinos pudiesen ir a visitar a sus majestades, se colocaron siete cabalgatas estáticas, carpas, repartidas por la ciudad para que Melchor, Gaspar y Baltasar pudiesen recibir a los pequeños, que se instalaron en la Plaza de Toros, Plaza del Sol, Parque lo Morant, Parque de San Blas, Antigua Cochera de Tranvías, Avenida Historiador Vicente Ramos y Parque José Antonio Torá en el Rebolledo. Estas carpas tenían forma de carroza, con dos pasillos laterales para los visitantes.

El Ayuntamiento también endureció las restricciones sociales frente al Covid-19 y canceló el Porrate, así como el Carnaval. Para el primero, se dijo a los organizadores que cualquier actividad que tuviese lugar en recintos cerrados debería atenerse a la regulación de la Generalitat, claro, «que si quieres arroz, Catalina”, no se movió nadie. Pero es que en el mismo sentido, también se comunicó la suspensión de todos los eventos relacionados con el Carnaval, tan arraigado desde hace años en nuestra ciudad, para disfrute de pequeños y mayores. ¿Hasta el año que viene?

Y de los Moros y Cristianos, tan repartidos por distintas zonas de la capital,  y provincia, nada, de nada. Se esperaba la celebración de Fitur, en Madrid para llevar a la capital de España estos festejos, pero tampoco pudo ser, la muestra se canceló, precisamente el día que debería de comenzar y se pospuso para el mes de mayo, pero como el “bicho” continuó haciendo de las suyas, tampoco se podrá realizar, o, de manera muy diferente. Pero es que tampoco se pudieron celebrar los festejos del Palamó (Villafranqueza), que año tras año venían celebrándose en honor a San José, patrón de la vecina localidad, pero ni el año pasado, ni este, con lo cual los festeros están muy desilusionados, a la espera de poder soltar toda la ilusión acumulada. Seguimos con los “moros”: la Asociación de San Jorge de Alcoy, a pesar de aprobar un presupuesto para desarrollar los festejos de este año, tampoco han podido llevarse a cabo, con lo que la representación más importante de estos festejos y quizá la más conocida en todo el planeta, se quedó sin su fiesta más característica. Pero no acaba ahí el tema, pues el alicantino barrio de San Blas también ha dado a conocer que este año, al igual que ocurrió el anterior, tampoco podrá desfilar por sus calles. Altozano no iba a ser menos, y tampoco sus calles acogieron los desfiles que en el mes de agosto y en honor a su Patrona, La Virgen de la Asunción, conmemoran.  Pero es que lo mismo ocurre con los del Rebolledo, y así hasta no sé cuantas más. Y la Federación Alicantina de Moros y Cristianos, que preside Juan de Dios Bermúdez, también se ha quedado compuesta y sin novio, como suele decirse, ya que no pudieron realizarlas en agosto, y este año van por el mismo camino, aunque no pierden la esperanza, ya que se celebran en el mes de agosto.

Y de la Semana Santa, ni que decir; por un lado, las Cofradías y Hermandades, que debían celebrar elecciones en todas ellas, con la oleada del Covid no pudieron llevarlas a cabo, lo que sí se permitió, aunque los pasos y tronos no salieron a procesionar por las calles alicantinas, por parte de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de Alicante, el celebrar distintos actos en el interior de las parroquias , que estuvieron reducidos al aforo de cada templo; Se dejó bien claro que los vía crucis serían por el interior de las iglesias, los pregones, altares de culto, montaje de pasos, adornos de imágenes, etc., pero quedaron prohibidos los besapies y besamanos con contacto directo con las imágenes, a las que se pudo saludar o hacer una reverencia. A pesar de ello, sí vieron la luz las dos revistas que dan información de todos los desarrollos: es decir el conocido “El Capuchino”, de la Junta Mayor, y la Revista Oficial de este año. El obispo de la Diócesis, Jesús Murgui, al final, decidió que las Cofradías y Hermandades podrían atrasar hasta el 30 de octubre, la elección de cargos.

Y en cuanto a las Hogueras, que voy a contar, que al igual que ocurrió en Valencia con sus Fallas, nuestros festejos, también se van a ver afectados; es decir, que por segundo año consecutivo tampoco se celebrarán. De todas formas, se supedita al ritmo de la vacuna celebrarlas todavía dentro de este año. La Fedració de Fogueres pulsará en una asamblea la opinión de las 137 asociaciones festeras sobre la conveniencia de buscar otras fechas o de suprimir las fiestas oficiales hasta 2022.A pesar de ello, los foguerers se están planteando celebrar actos con restricciones como la elección de las Belleas y la proclamación. Según Toñi Martín Zarco, presidenta de la Federació, hasta que no se haya vacunado un 70% de la gente, va a ser difícil la celebración (ahora vamos por el 7 u 8). Añadió que “planificar las Hogueras conlleva un periodo de cuatro a cinco meses”. No todo van a ser malas noticias, según el Consell Valenciá, Turisme de la Comunitat Valenciana ha lanzado una campaña digital dirigida al mercado chino, con la apertura de cuentas en las principales plataformas de medios sociales de China, ofreciendo al posible visitante (ya que se ve un posible nicho de turistas), las fiestas en la calle, el patrimonio cultural, la gastronomía, la historia. Rutas como la del Grial, los olivos milenarios, conocer las fiestas de Moros y Cristianos, cómo no, nuestras Hogueras, las mascletaes… Estos son algunos de los atractivos que se pueden ofrecer a China.

Y ahora, LA SANTA FAZ. No cabe duda que este año de nuevo tendremos que celebrar una Santa Faz que vaya por dentro. Las monjas del monasterio hacen esa invitación a todos los alicantinos; además la iglesia ha ampliado horarios para facilitar las visitas a la Reliquia. La apertura del templo será de 8’30 a 20’30 horas. La Santa Misa, de lunes a jueves, a las 18’30 horas. Viernes, 11’30 h. y 18’30 horas. Sábado, 8’30 y 19 horas. Domingo, 8, 10, 12 y 19 horas. La pandemia de Covid-19, impedirá por segundo año consecutivo que se lleve a cabo la tradicional y multitudinaria romería a la Santa Faz. Pero lo que el pasado año, después de muchas consultas y demás, no pudo ser, en este 2021, sí va a ser posible, ya que LA FAZ DIVINA BENDICIRÁ DESDE EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA A LA CIUDAD DE ALICANTE. El Ayuntamiento y el Cabildo han acordado que la Reliquia salga del camarín para desplazarse en una visita extraordinaria hasta la fortaleza alicantina. Está previsto que el acto religioso tenga lugar este JUEVES, 15 de Abril,  en torno a las 12 horas. Como es natural, a causa de la pandemia, el mismo se celebrará sin público, y para evitar aglomeraciones se cortaran los accesos al castillo; la reliquia llegará a la cima de Santa Bárbara en “fazmóvil” y escoltada por la policía municipal. Por otro lado, el alcalde de la ciudad, Luis Barcala, ha pedido a través de los medios de comunicación el siguiente consejo: “No vayáis a Santa Faz el jueves, se puede visitar 365 días al año”, “no se repartirán cañas porque no hay romería”, añade el alcalde. Y para que se cumplan todas las medidas que se han adoptado, han dispuesto un amplio dispositivo para este día tan señalado, con 350 policias locales, tanto para la seguridad del tráfico rodado ya que no se cortará la carretera, como las sanitarias. Cabe recordar también, que la bendición desde el castillo para la ciudad, será triple, que se verá acompañada por un repicar desde todos los campanarios de la capital alicantina. Y una última advertencia: aparte del despliegue en el Castillo de Santa Bárbara, también habrá un dispositivo, dividido en cuatro zonas de control de Policía Local: Santa Faz, Playas con el plan antibotellón, zonas de ocio y terrazas.

En fin, es lo que nos ha tocado vivir. El 2022, ¿lo podremos vivir con la nueva normalidad, o con la de siempre ?

Autor: Rafa Rodríguez De Gea