El pasado domingo, 9 de agosto estuvimos visitando el bonito Jardín de l’Albarda, en Pedreguer.

Este jardín mediterráneo está gestionado por FUNDEM, una entidad privada sin ánimo de lucro creada por Enrique Montoliu, el iniciador y creador de este magnífico manto verde de Pedreguer. Pero no solo es este jardín el que gestionan, pues esta asociación se dedica, entre otras cosas, a adquirir terrenos de interés ecológico para su conservación y rehabilitación.

Carrasca

L’Albarda se creó en 1990. Una vez allí, resulta curioso ver cómo ha sido posible desarrollar este  lugar en tan solo 30 años. Posee 50.000 m2 y están plagados de rincones y especies vegetales eminentemente mediterráneas. Los jardines renacentistas y árabes se dan cita en este espacio.

Palmera Bismarckia Nobilis

Ángel, el guía del Jardín, nos explicó con todo lujo de detalles las singularidades botánicas que posee, pues hay visita guiada los sábados, a las 10.30 h. Si tienen ocasión, no se pierdan la posibilidad de visitarlo de este modo, pues aprendimos muchísimo de arces, alcornoques, fresnos de Canadá, mirtos, libélulas, etc.  Pero si ello no es posible, L’Albarda abre al público todos los días de 10 a 14 h. y en verano (hasta el 15 de septiembre) también por la tarde, de 18 a 21 horas.

Eso sí, lleven siempre repelente de insectos e incluso si no hace mucho calor, pantalón largo.  También protector solar y gorro para cubrirse la cabeza. Vamos, lo normal en los jardines y en nuestros veranos mediterráneos. Son pequeños consejos que viene bien que nos recuerden.

El Jardín de l’Albarda es un lugar mágico, donde el silencio impera entre el ronroneo del agua y la naturaleza que estalla. Algunas días tienen concierto al atardecer y seguro que debe ser una maravilla dejarse llevar por la música en un lugar tan privilegiado.

Cristina Arroyo Martínez