Las XXIV Jornadas de la Red Tourist Info de la Comunitat Valenciana han vuelto a demostrar que el turismo es, ante todo, una red de personas, conocimiento y territorio. En esta edición, celebrada en Aras de los Olmos, los profesionales de las oficinas de turismo de la Comunitat Valenciana pudimos comprobar de primera mano cómo un pequeño municipio de interior puede convertirse en un referente internacional cuando se alinean la sostenibilidad, la ciencia y el compromiso ciudadano.
Organizadas por Turisme Comunitat Valenciana, estas jornadas forman parte de las acciones para mejorar la atención al visitante y reforzar el trabajo coordinado de la Red Tourist Info, una estructura que supera las 200 oficinas distribuidas de forma vertebrada en las tres provincias y que es, sin duda, una de las fortalezas del modelo turístico valenciano: cercana y profundamente conectada con la identidad de nuestro territorio.

Uno de los aspectos más sorprendentes de esta edición ha sido descubrir la dimensión y el valor del entorno en el que se celebraban las jornadas. Aras de los Olmos, junto a otros municipios de su comarca, forma parte de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, un reconocimiento que va mucho más allá de una etiqueta ambiental. Supone un compromiso real con la conservación del territorio, el equilibrio entre desarrollo y naturaleza, y la puesta en valor del patrimonio cultural y paisajístico del interior valenciano.
Durante las jornadas, los asistentes pudimos conocer mejor qué significa esta distinción y cómo influye en la gestión del destino, desde la protección del entorno hasta la creación de productos turísticos sostenibles vinculados a la naturaleza, la cultura local y la ciencia.
Y si hay algo que define a Aras de los Olmos es su apuesta por el astroturismo. El municipio es Destino Starlight, un reconocimiento que certifica la calidad de su cielo nocturno y el esfuerzo realizado para protegerlo. Esto implica medidas concretas en iluminación pública, sensibilización ciudadana y planificación del territorio para evitar la contaminación lumínica.
Este compromiso municipal y vecinal se traduce en experiencias únicas para visitantes y profesionales del turismo. Durante las jornadas, los participantes pudimos vivir actividades de observación solar y nocturna, conocer el trabajo de asociaciones locales como AstroAras y descubrir cómo empresas especializadas están generando nuevas propuestas turísticas basadas en la contemplación del cielo, las estrellas y las constelaciones.



Uno de los grandes referentes científicos del municipio es el observatorio astronómico vinculado a la Universitat de València, que desarrolla en la zona un importante trabajo de divulgación y visitas científicas. Este equipamiento, junto con otros recursos locales, demuestra cómo la ciencia puede convertirse en un motor de desarrollo turístico sostenible en entornos rurales.
El universo al alcance de todos: ciencia, turismo y divulgación
La programación de las jornadas permitió conocer proyectos que están convirtiendo a Aras de los Olmos en un destino singular dentro del turismo científico. Entre ellos destaca el planetario del Big History Planetarium, un espacio dedicado a explicar la historia del universo y nuestro lugar en él, conectando astronomía, educación y turismo.



Las visitas guiadas al planetario, al ecomuseo local y las actividades de observación del cielo demostraron cómo el destino ha sabido construir una propuesta turística coherente, basada en la autenticidad del territorio y en la colaboración entre instituciones, asociaciones y empresas.
Además, el municipio y su entorno comarcal organizan regularmente eventos astronómicos y actividades vinculadas al cielo nocturno, consolidando un calendario que atrae a aficionados, familias, divulgadores científicos y visitantes interesados en experiencias diferentes.
La Red Tourist Info, clave para el futuro del turismo valenciano
Más allá del programa técnico y de las actividades, las jornadas han servido para reforzar el papel estratégico de la Red Tourist Info como herramienta de cohesión territorial. Los y las informadores/as turísticos no solo informan al visitante: interpretan el territorio, conectan recursos y ayudan a construir un relato turístico compartido.
En un momento en el que el turismo evoluciona hacia modelos más sostenibles, experienciales y descentralizados, esta red lleva años posicionándose como un ejemplo de coordinación entre destinos turísticos consolidados y municipios de interior que están emergiendo con propuestas innovadoras y complementarias al «sol y playa».
Las XXIV Jornadas nos han regalado esta bonita idea: el futuro del turismo también se escribe desde los pequeños pueblos, desde lugares donde el cielo todavía se ve lleno de estrellas y donde la comunidad entiende que proteger su entorno es también apostar por el desarrollo… Y Aras de los Olmos, sin duda, se ha convertido estos días en el mejor ejemplo de ello. ¡Un placer haberlo vivido de primera mano! 🙂

