Durante el mes de febrero, Alcalalí celebra desde hace 10 años “Feslalí”, un festival que se centró desde sus inicios en un homenaje al almendro, fuente de la actividad productiva e industrial del municipio, y que en febrero teñía de color blanco y rosa las montañas y senderos que lo rodean.

Sin embargo, la aparición de la Xylella fastidiosa (una bacteria que afecta principalmente a los almendros, sin cura conocida), ha supuesto el arranque masivo de almendros, lo que ha transformado profundamente el paisaje, haciendo necesario repensar el festival. Porque Feslalí no podía desaparecer, después del esfuerzo realizado por reforzar la identidad agrícola de Alcalalí.
Así que el Ayuntamiento se puso manos a la obra, y centró su estrategia en otro de sus patrimonios agrarios y ambientales: sus algarrobos centenarios. El objetivo es impulsar de nuevo el cultivo de la algarroba en la localidad, una oportunidad real para diversificar la economía local, recuperar tierras abandonadas y avanzar hacia un modelo agrícola más resiliente y sostenible.
La 10ª edición de «Feslalí. Febrero es Alcalalí» se convierte, así, en un escaparate privilegiado para iniciar este nuevo camino, situando la algarroba en el centro del relato y conectando agricultura, cultura, gastronomía, paisaje y turismo.
El programa incluye rutas senderistas, salidas de campo para conocer el garrofer, charlas divulgativas, talleres artesanales, concursos culturales y gastronómicos, así como la Fira d’Oficis i Productes de la Terra, música en directo y actividades familiares.
Nuestra recomendación:
En el programa de Feslalí veréis que hay diversos talleres y rutas, pero la mayoría ya están completos, ya que el aforo es limitado. Sin embargo no os preocupéis, porque merece la pena ir a Alcalalí durante todo el año, pero especialmente durante el festival, porque el buen ambiente impregna cada rincón.
Aunque ya no queden tantos almendros, las rutas que se crearon para admirarlos siguen siendo preciosas, nada difíciles, aptas para ir con niños. Las podéis hacer por vuestra cuenta, bajando desde la iglesia por la Calle Forn, aquí podéis verlas.
También podéis hacer parte de la ruta Caminos de Piedra y Agua, preciosa.



No dejéis de visitar el museo etnográfico, merece la pena, y por supuesto, subid a la Torre Medieval, las vistas desde arriba son espectaculares.



Si visitáis Feslalí el domingo 8 de febrero, veréis pintores aficionados por cada rincón, porque es el II Concurso de Pintura Rápida, pero además hay música en directo en la plaza, y un tardeo musical para celebrar el Mig Any festero. Preparaos para bailar 🙂
El fin de semana del 21-22 de febrero se celebra la Feria de Oficios y Productos de la Tierra ¡No os la perdáis! Las calles de Alcalalí se llenan de puestos de artesanía y gastronomía; os iréis cargados a casa, ya veréis. Y preparaos también a mover el esqueleto: el sábado, desde las 12h. la Plaza y la Placeta Nova se llenan de música de todos los estilos: swing, jazz, rock… y si vais con niños, el domingo disfrutarán muchísimo con un espectáculo mágico musical dedicado a ellos, a partir de las 12.30, para terminar con un directo de blues y rock&soll en la Plaza, hasta la clausura de Feslalí, a las 18h.
¿Os hemos convencido? Seguro que sí. Porque Febrero, es Alcalalí 🙂
