De Picassent a China

El turismo no se escribe solo con estadísticas de ocupación hotelera, se teje con la memoria de quienes convirtieron la hospitalidad en un arte. El rotundo éxito de la Delegación Valenciana en el Campeonato de Coctelería de Zaragoza en 2018 – con Vanessa Pérez y Sergio Santamaria coronando en lo más alto del rumbo al mundial de China – me ha provocado un viaje inmediato en el tiempo. Específicamente, el World Cocktail Championship se celebró en Chengdu del 4 al 8 de noviembre de 2019, por lo que la delegación española de coctelería se desplazó al país asiático apenas unos días antes para la preparación del certamen.
Este hecho me ha llevado directo a los veranos de la década de 1966, a las barras donde se fraguó la edad de oro de la profesión.
Para quien esto escribe, la coctelería no es una afición ajena sino una lección de vida. Siendo un joven estudiante y como una ayuda imprescindible para mis estudios pasé aquellos veranos trabajando como camarero e intérprete. Lo hacia al lado de mi mejor amigo de juventud, mi vecino de Picasent con quien compartía día a día, puerta con puerta, Juan Bautista Gómez Cerveró, el mayor de 5 hermanos a quien todo el mundo en el edificio conocería eternamente como RENÉ. Formaban una buena familia profesionales de la hostelería.
Fue precisamente en 1966 cuando la destreza de René tocó el cielo al proclamarse campeón de España con una creación icónica: El coctel Two Grands, con un ingenioso neologismo que unía el Whisky Old Grand Dad y las notas de Grand Marnier
René sintetizó en una copa la elegancia internacional que el turismo español empezaba a demandar.
Mientras él ejecutaba con precisión matemática de cirujano aquella mezcla campeona de Cinzano duce, Vodka, Whisky y Grand Mariner, yo me encargaba de traducir la hospitalidad valenciana a los turistas extranjeros que abarrotaban nuestras barras fascinados por la maestría de René.
Aquellos pioneros de la Asociación de Barmans en España, A.B.E., fueron los primeros constructores del turismo experiencial mucho antes de que el término se pusiera de moda. René entendía que el barman era un psicólogo, un embajador cultural y un creador de recuerdos indelebles para el viajero.
Por eso, ver hoy a Vanessa Pérez, hacer historia como la primera mujer ganar el titulo nacional de Jefes de Bar y contemplar al joven Sergio Santamaría alzar su trofeo no es más que la consecuencia lógica de una herencia bendita. La estela de campeones que un día iluminó René y que continuó el maestro castellonense Toni Corté sigue viva.
Hoy reivindico este éxito.
Las barras valencianas vuelven a reinar en el mundo sencillamente porque nunca dejaron de tener alma. Al incluir mi papel de interprete se nota el precio internacional que ya tenia nuestro trabajo de entonces.
Revisando el contexto exacto del certamen nacional de Zaragoza y la posterior cita en China es importante precisar un detalle técnico, Vanessa Pérez y Sergio Santamaria ganaron sus respectivos billetes internacionales en dicho certamen mientras que el castellonense Toni Cortés, en 2018 ya se había coronado campeón mundial en la categoría de decoración en Tallin (Estonia) y actuó como gran referente e inspiración para el equipo en ese momento.
Contemplo con orgullo este relevo generacional como continuación del camino que abrieron pioneros de la talla de René y en general todos los miembros de su familia cuyo recuerdo siempre ocupará parte de mi memoria y mi corazón
