Aún recuerdo aquellas noches frías cuando, cogida de la mano de mi madre, iba a recoger a mis hermanas a la salida del Conservatorio Oscar Esplá en la calle San Fernando, donde estudiaban Solfeo y Piano. A mí me encantaba ver de cerca aquella algarabía de jóvenes. Algunos cargados con pesados instrumentos más grandes que ellos, otros con un montón de partituras que a veces caían de sus manos y organizaban un guirigay de miedo en medio de aquellos pasillos en los que ya en aquellos años, se hablaban diferentes idiomas, pero todos tenían un mismo afán, el amor por la Música con mayúsculas.
Este año 2026 se conmemora el quincuagésimo aniversario del fallecimiento de Oscar Esplá y Triay y en la ciudad de Alicante se están preparando una serie de actos e iniciativas para rendirle un merecidísimo homenaje, pero, sobre todo, dar a conocer, en especial a los niños y jóvenes, la figura de este importantísimo compositor, que fue académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Medalla de Oro de Bellas Artes y director del Conservatorio Nacional de Música entre otras distinciones.
Óscar Esplá falleció el 6 de enero de 1976 en Madrid, por lo que el próximo martes comenzarán estos conciertos, recitales y exposiciones a pie de calle, según ha informado la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante.
En esta programación podemos destacar:
- Audiciones de algunas piezas del compositor interpretadas por los alumnos del Conservatorio Superior de Música Óscar Esplá en el Centro Cultural de las Cigarreras.
- Las exposiciones con fotografías, documentos y partituras originales organizadas por el Archivo Municipal de Alicante (algunas de ellas se harán en la calle) para divulgar su vida y obra.
- La distribución en colegios, institutos y recitales, de dípticos que la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante ha elaborado, sobre su figura y trayectoria.
- La puesta en marcha de un concurso internacional de composición musical que llevará el nombre de Óscar Esplá, con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Alicante.
Toda esta programación musical culminará con el concierto de la Banda Sinfónica Municipal en la plaza del Monasterio de la Santa Faz donde el músico está enterrado (A la izquierda del Altar Mayor) en el que se interpretarán tanto piezas pertenecientes a su obra, como también, algunas de las ganadoras del concurso musical que se celebró con su nombre entre los años 60 y 90.
Para los que quieran conocer un poco más a este ilustre y brillante compositor, os contaré que nació en Alicante el el 5 de agosto de 1886 en el número 4 de la calle San Francisco, esquina a Canalejas, actual Plaza de Calvo Sotelo. Comenzó su querencia por la música siendo niño, pero, por expreso deseo de su padre, estudió ingeniería y filosofía en la Universidad de Barcelona. Durante el verano de 1905, se convirtió en director de la agrupación de pulso y púa La Wagneriana de Alicante. En 1911, tras obtener el premio de la Sociedad Musical Nacional de Viena con su Suite Levantina, decidió dedicarse de lleno a la música. Hasta ese momento, su formación como compositor había sido casi por completo autodidacta, pero a partir de ese momento comenzó en serio sus estudios musicales en Alemania, Francia y Bélgica. En 1924 realizó la depuración de la partitura del Misteri d’elx, obra del siglo XIII reponiendo, entre otras cosas, la escena de la «Judiada». Presidió el Consejo Nacional de Música (1931-1936), llegó a ser catedrático del Conservatorio de Madrid durante la Segunda República. Residió en Bruselas desde 1939 hasta 1951.). En 1948 la UNESCO le encargó un estudio para definir el diapasón universal. En 1954, ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. El 9 de mayo de 1956 es elegido como académico de la Académie des Beaux-Arts de París. Ese mismo año, la ciudad de Alicante creó el Premio Internacional de Composición Óscar Esplá En 1959 le conceden la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (B.O.E. 02.04.1959).
Fue miembro de l’Institut de France y de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea (SIMC). En 1962 fue nombrado delegado local del Consejo Internacional de la Música creado por la Unesco y en 1986 se publicó Escritos de Óscar Esplá, una recopilación de sus escritos musicales a cargo de A. Iglesias.
Según cuentan los que le conocieron, fue un artista vehemente, perfeccionista, crítico con los tiempos que le tocaron vivir, cosmopolita, culto. Entabló amistad con ilustres artistas y escritores tanto internacionales como de su tierra. Por ejemplo, con el escritor Gabriel Miró y el pintor Emilio Varela, con quienes forma un trío excepcional de creadores que marcó toda una época en la Historia del arte alicantino.

En Alicante tuvo varias residencias con un denominador común, lugares tranquilos, donde podía dar rienda suelta a su espíritu creador. Muy curioso es que, a la primera, una casa-estudio situada en las afueras de la ciudad, la llamara “El Paraíso”, más adelante adquirió un terreno en la zona norte de la sierra Aitana, concretamente en la localidad de Benimantell donde hizo construir un chalet en el que recibía a sus amigos, los más destacados intelectuales de la época y finalmente residió en una finca con vistas a la cúpula añil del Monasterio de la Santa Faz, rodeada de pinos, llamada Ruaya.

Falleció en Madrid en 1976 y fue enterrado el 8 de enero en el monasterio de la Santa Faz de Alicante, tal y como fue su deseo, a la izquierda del altar mayor. El Conservatorio Superior de Música y una de las avenidas más importantes del centro comercial de Alicante, llevan su nombre.
Su obra se caracterizó por una sobria inspiración en el folclore alicantino. Escribió ópera, música de cámara y orquestal, ballet, canciones y libros de estética musical, además de redactar artículos en diversas publicaciones.
Entre sus obras destaca la célebre composición de 1964, Sinfonía Aitana:
Así como las Canciones playeras, la Sonata del sur (para piano y orquesta), el retablo La nochebuena del diablo (cantata), La balteira, La pájara pinta, la Suite levantina, la ópera La bella durmiente, un cuarteto de cuerda y la Sonata española, dedicada a Chopin.
Su legado está compuesto por su biblioteca, partituras y otros documentos. Óscar Esplá, además de magnífico compositor fue un gran humanista como prueban buena parte de sus escritos.
Su familia donó al Centro de Legados de Caja Mediterráneo , actual Fundación Mediterráneo más de 80 partituras originales de algunas de sus obras más relevantes, así como su correspondencia personal con intelectuales de la época y con amigos como Gabriel Miró, Azorín, Emilio Varela, Gerardo Diego, Rafael Alberti o los músicos Adolfo Salazar y Rodolfo Halffter; también cabe destacar el conjunto de más de 100 fotografías del músico, algunos de los cuadros que le dedicaron los artistas de la época e incluso el piano que utilizaba para sus composiciones y fabricado en París por la prestigiosa marca Pleyel. En total se pueden consultar más de 80 documentos de puño y letra del músico alicantino comenzando por el más antiguo fechado en 1905.
Así que preparaos para un 2026 en el que la música de Oscar Esplá estará muy presente en Alicante.
Me quedo con una de sus frases:
«Hay en mis obras un eco esencial de mi tierra alicantina que constituye para mí una exigencia estética».
Fotografía portada, Fundación Mediterráneo
