VilaMuseu Fachada

Nunca es un mal momento para visitar uno de los muchos museos que alberga nuestra provincia de Alicante entre los que destaca el MARQ. Elegido en 2004 Museo Europeo del año, no cabe duda de que este museo, uno de los diez de visita imprescindible según National Geographic, es nuestro referente provincial.

Sin embargo, hay auténticas joyas en nuestro territorio, muchas veces desconocidas por muchos, que albergan verdaderos tesoros. Es el caso de “Vilamuseu” en La Vila, a poco más de media hora del centro de Alicante. Este joven museo, inaugurado en 2015, ocupa el antiguo colegio Álvaro Esquerdo construido en 1922 del que solo se ha conservado la fachada para albergar los 4.500 m2 que reúne entre sus diferentes estancias.

Hace unos días decidimos (mi familia y yo) hacer una visita a “Vilamuseu”, en el que encontramos tres partes diferenciadas. La primera de ellas se trataba de una exposición temporal, ubicada en la primera planta del edificio, que como se puede deducir de su nombre “Música, pólvora y desembarc”, trata de las fiestas de Moros y Cristianos de la ciudad. Unas fiestas en honor a Santa Marta que datan, según la primera prueba documental, de 1752.

Esta exposición viva, ya que cada tres meses va renovando sus contenidos, parte de un carácter histórico pero también refleja el lado lúdico de las fiestas de Moros y Cristianos ya que en la muestra podemos ver trajes y utensilios de las diferentes compañías festeras, instrumentos musicales, así como diferentes propuestas interactivas, etc.

Pero si algo destaca es la cámara sensorial ubicada dentro de una réplica a tamaño real del castillo de fiestas en el que uno tiene la sensación de encontrarse inmerso en el fragor de la batalla del desembarco en el que se simula el estallido y el olor de la pólvora en el que se hace difícil contener la emoción.

VilaMuseu Castillo
Réplica del castillo festero exterior de la cámara sensorial

Aunque la grata sorpresa vino por lo expuesto en la Sala B: El pecio Bou Ferrer, los restos de un mercante romano construido en Nápoles. El navío, cargado de ánforas de salsas de pescado y lingotes de plomo de Sierra Morena, naufragó en la costa de Villajoyosa a mediados del siglo I en la época de Nerón y fue descubierto por Antoine Ferrer y José Bou quienes lo notificaron al Ayuntamiento en abril del año 2000.

VilaMuseu Objetos
Réplicas que podemos tocar siguiendo las las debidas precauciones sanitarias

En la exposición podemos ver algunas de esas ánforas y lingotes (cada uno pesa unos 64 kilos), así como diferentes objetos rescatados del navío. Cabe destacar la buena iniciativa de poder tocar réplicas de algunos de esos objetos. Algo que en la actualidad se agradece, eso si, siempre con las debidas precauciones sanitarias (no falta el gel hidroalcohólico).

VilaMuseu Ánforas
Algunas de las ánforas del pecio Bou Ferrer se pueden ver en el museo

Una exposición que se quedará pequeña cuando salga a la luz la inmensa cantidad de ánforas (se habla de unas 2000) y lingotes que en estos momentos se encuentran en los talleres del museo siendo tratados debidamente para su conservación.

Por último pudimos contemplar “El Tresors de la Vila Joiosa” en el que se encuentran piezas únicas y excepcionales como el collar orientalizante del siglo VI a.n.e. o la cantimplora egipcia de año nuevo.

El collar orientalizante del siglo VI a.n.e. es una de las piezas más interesantes del museo

Una exposición que sigue las huellas que las culturas del Mediterráneo han ido dejando en La Vila desde hace más de 3.000 años.

A todo ello hay que añadir que se pueden realizar visitas guiadas dentro del programa «a la carta» para las diferentes exposiciones. Información que se puede ver en la página web del museo: https://vilamuseu.es/.

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